La postura de seguridad de la identidad se centra en detectar y corregir errores de configuración de identidad y brechas de visibilidad. Esta función es crítica para la postura de seguridad de una organización, especialmente porque la identidad se ha convertido en el nuevo perímetro y un pilar clave de la ciberseguridad.
Muchas medidas de seguridad tradicionales se centraban en hacer cumplir los controles de acceso en el perímetro de la red. Sin embargo, el perímetro de la red se ha vuelto menos relevante para la seguridad de la red con la adopción de la computación en la nube, el software como servicio (SaaS) y los lugares de trabajo híbridos. En este nuevo panorama, la visibilidad y el control totales de las actividades de las identidades humanas y mecánicas son clave para mitigar las ciberamenazas.
El IBM® X-Force Threat Intelligence Index muestra que los ataques basados en identidad, en los que los actores de amenazas secuestran identidades válidas para entrar en una red, son uno de los dos vectores de ataque más comunes. Esto a pesar de las importantes inversiones en seguridad de infraestructura, seguridad de identidad y soluciones de gestión de vulnerabilidades.
Hoy en día, los delincuentes cibernéticos no solo piratean. Muchos inician sesión explotando errores de configuración y brechas de visibilidad. Una configuración errónea de identidad ocurre cuando la infraestructura de identidad, los sistemas y los controles de acceso no están configurados correctamente. Las brechas de visibilidad son riesgos que los controles de identidad existentes de una organización pueden pasar por alto, dejando vulnerabilidades sin detectar que los actores de amenazas podrían explotar.
Herramientas de gestión de identidad y acceso y soluciones integrales de orquestación de identidad pueden ayudar a las organizaciones a proteger las cuentas y frustrar el abuso de privilegios válidos.