El análisis forense digital surgió a principios de la década de 1980 con el auge de las computadoras personales y cobró importancia en la década de 1990.
Sin embargo, no fue hasta principios del siglo XXI que países como Estados Unidos formalizaron sus políticas de análisis forense digital. El cambio hacia la estandarización se debió al aumento de los delitos informáticos en la década de 2000 y a la descentralización de las fuerzas del orden en todo el país.
A medida que aumentaron los delitos relacionados con dispositivos digitales, más personas se involucraron en el enjuiciamiento de dichos delitos. Para garantizar que las investigaciones penales manejaran las pruebas digitales de una manera que fuera admisible en los tribunales, los funcionarios establecieron procedimientos específicos.
Hoy en día, el análisis forense digital es cada vez más relevante. Para entender por qué, considere la abrumadora cantidad de datos digitales disponibles sobre prácticamente todos y todo.
A medida que la sociedad depende cada vez más de los sistemas informáticos y las tecnologías de computación en la nube, las personas realizan más actividades en línea. Este cambio abarca un número creciente de dispositivos, incluidos teléfonos móviles, tabletas, dispositivos IoT, dispositivos conectados y más.
El resultado es una cantidad sin precedentes de datos de diversas fuentes y formatos. Los investigadores pueden utilizar esta evidencia digital para analizar y comprender una gama cada vez mayor de actividades delictivas, incluidos ciberataques, filtraciones de datos e investigaciones tanto penales como civiles.
Al igual que todas las pruebas, físicas o digitales, los investigadores y los organismos encargados de hacer cumplir la ley deben recopilarlas, manipularlas, analizarlas y almacenarlas correctamente. De lo contrario, los datos pueden perderse, alterarse o hacerse inadmisibles en los tribunales.
Los expertos forenses son responsables de realizar investigaciones forenses digitales y, a medida que crece la demanda del campo, también las oportunidades laborales. La Oficina de Estadísticas Laborales estima que las vacantes de trabajo en informática forense aumentarán en un 31 % hasta 2029.