Muchos estados individuales de EE. UU. tienen sus propias leyes de privacidad de datos. La más destacada es la California Consumer Privacy Act (CCPA), que se aplica a prácticamente cualquier organización con un sitio web debido a la forma en que define el acto de "hacer negocios en California".
La CCPA faculta a los californianos para evitar la venta de sus datos y hacer que se eliminen previa solicitud, entre otros derechos. Las organizaciones se enfrentan a multas de hasta 7500 USD por infracción. El precio puede aumentar rápidamente. Si una empresa vendiera datos de usuarios sin consentimiento, cada registro que vendiera contaría como una infracción.
Estados Unidos no tiene regulaciones amplias de privacidad de datos a nivel nacional, pero sí algunas leyes más específicas.
En virtud de la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA), las organizaciones deben obtener la licencia de los padres antes de recopilar y procesar datos de cualquier persona menor de 13 años. Las reglas para manejar los datos de los niños podrían volverse aún más estrictas si la Ley de Seguridad en Línea para Niños (KOSA), actualmente bajo consideración en el Senado de Estados Unidos, se convierte en ley. La ley KOSA requeriría que los servicios en línea tengan por defecto la configuración de privacidad más alta para usuarios menores de 18 años.
La Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA) es una ley federal que se ocupa de cómo los proveedores de atención médica, las aseguradoras y otras empresas protegen la información médica personal.