Respetar los derechos de privacidad de los usuarios a veces puede otorgar a las organizaciones una ventaja competitiva.
Los consumidores pueden perder la confianza en las empresas que no protegen adecuadamente sus datos personales. Por ejemplo, la reputación de Facebook se vio afectada significativamente a raíz del escándalo de Cambridge Analytica.5 Los consumidores suelen estar menos dispuestos a compartir sus datos valiosos con empresas que en el pasado se han quedado cortas en materia de privacidad.
Por el contrario, las empresas con un reputación de proteger la privacidad de los datos pueden tener más facilidad para obtener y aprovechar los datos de los usuarios.
Además, en la economía global interconectada, los datos a menudo fluyen entre las organizaciones. Una empresa puede enviar los datos personales que recopila a una base de datos en la nube para almacenamiento o a una empresa consultora para su procesamiento. La adopción de principios y prácticas de privacidad de los datos puede ayudar a las organizaciones a proteger los datos de los usuarios del uso indebido, incluso cuando esos datos se comparten con terceros. Según algunas normativas, como el RGPD, las organizaciones son legalmente responsables de garantizar que sus vendedores y proveedores de servicios mantengan los datos seguros.
Por último, las nuevas tecnologías de inteligencia artificial generativa pueden plantear importantes retos en materia de privacidad de los datos. Cualquier dato confidencial proporcionado a estas IA puede convertirse en parte de los datos de entrenamiento de la herramienta y es posible que la organización no pueda controlar cómo se utiliza. Por ejemplo, los ingenieros de Samsung filtraron involuntariamente un código fuente de propiedad exclusiva al ingresar el código en ChatGPT para optimizarlo.7
Además, si las organizaciones no tienen el permiso de los usuarios para ejecutar sus datos a través de la IA generativa, esto podría constituir una violación de la privacidad en virtud de ciertas normativas.
Las políticas y controles formales de privacidad de los datos pueden ayudar a las organizaciones a adoptar estas herramientas de IA y otras nuevas tecnologías sin infringir la ley, perder la confianza de los usuarios o filtrar accidentalmente información confidencial.