Dependiendo de la ubicación y la industria, las organizaciones pueden estar sujetas a leyes o regulaciones que requieren el registro y la documentación específicos de los incidentes de seguridad. La automatización de seguridad puede ayudar a agilizar este proceso.
El Payment Card Industry Data Security Standard (PCI-DSS), el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA) y la Ley Sarbanes-Oxley (SOX) son solo algunos de los estándares que las organizaciones podrían necesitar considerar.
Si bien los sistemas SIEM se han convertido en herramientas de automatización de seguridad de uso general, su propósito original era rastrear los datos de seguridad por razones de cumplimiento. Los informes automatizados pueden ayudar a reducir los recursos necesarios para el cumplimiento normativo y mitigar el riesgo de errores humanos.
Las herramientas de documentación también pueden ayudar a agregar datos para herramientas de IA y ML que realizan detección de amenazas basada en anomalías. Por ejemplo, durante una filtración de datos, SIEM puede registrar usuario, hora y dirección, almacenar esta información en un data lake para su posterior análisis. Luego se puede utilizar para refinar las reglas de detección existentes o implementar otras nuevas.
Las organizaciones que avanzan en su preparación para la auditoría utilizan cada vez más la política como código para traducir las normas de cumplimiento en barreras de protección automatizadas. Con este enfoque, las políticas escritas, desplegadas y gestionadas en código ayudan a garantizar que la infraestructura cumpla siempre de manera predeterminada y a proporcionar pistas de auditoría controladas por versiones para la aplicación de políticas.