A medida que las organizaciones adoptan entornos híbridos y multinube, las redes de TI centralizadas en el entorno local pasan a ser cosa del pasado. Las soluciones y estrategias de seguridad centradas en el perímetro no pueden proteger eficazmente las redes que abarcan dispositivos, aplicaciones de usuarios y bases de datos repartidos por todo el mundo.
Los hackers se centran cada vez más en la superficie de ataque de la identidad, robando credenciales para acceder a las redes. Según el IBM X-Force Threat Intelligence Index, el 30 % de los ciberataques implican el robo y uso indebido de cuentas válidas.
Las herramientas de gestión del acceso alejan las defensas de la organización del perímetro para centrarse en los usuarios individuales, los recursos y los datos confidenciales al proteger el acceso en sí mismo. Las herramientas de autenticación ayudan a proteger las cuentas de los usuarios contra los hackers, mientras que las de autorización garantizan que los usuarios utilicen sus privilegios solo por motivos legítimos.
Las herramientas de gestión de accesos también pueden ayudar a automatizar ciertas tareas de seguridad, como realizar revisiones periódicas de los accesos y retirar los permisos a los usuarios cuando abandonan la organización o cambian de puesto. Estas herramientas ayudan a combatir el "crecimiento de privilegios", es decir, cuando los usuarios acaban teniendo, de forma lenta y sutil, más permisos de los que necesitan con el paso del tiempo.