Las políticas de RBAC ayudan a abordar las vulnerabilidades de ciberseguridad al aplicar el principio de privilegio mínimo (PoLP). En PoLP, los roles de usuario otorgan acceso al nivel mínimo de permisos necesarios para completar una tarea o realizar un trabajo. Por ejemplo, un desarrollador junior puede tener permiso para trabajar en el código fuente de una aplicación, pero no puede realizar cambios sin la aprobación de un supervisor.
Al limitar el acceso a datos confidenciales, el RBAC ayuda a prevenir tanto la pérdida accidental de datos como las vulneraciones de datos intencionadas. En concreto, el RBAC ayuda a reducir el movimiento lateral, que es cuando los hackers utilizan un vector de acceso inicial a la red para ampliar gradualmente su alcance en un sistema.
Según el X-Force Threat Intelligence Index, el abuso de cuentas válidas, en el que los hackers se apoderan de las cuentas de usuarios legítimos y utilizan sus privilegios para causar daños, es uno de los vectores de ciberataque más comunes. El RBAC mitiga el daño que un hacker puede hacer con la cuenta de un usuario limitando lo que esa cuenta puede acceder en primer lugar.
Del mismo modo, las amenazas internas son una de las causas más costosas de las vulneraciones de datos. Según el informe "Cost of a Data Breach", las vulneraciones causadas por usuarios internos negligentes cuestan una media de 4,99 millones de dólares, cifra superior al coste medio general de las vulneraciones de 4,88 millones de dólares.
Al limitar los permisos de los usuarios, el RBAC dificulta que los empleados hagan un uso indebido de sus privilegios de acceso de forma maliciosa o negligente para dañar a la organización.
La restricción cuidadosa del acceso al sistema será aún más importante con el mayor uso de la inteligencia artificial (IA) avanzada. Pueden surgir problemas cuando los usuarios introducen información confidencial o sensible en herramientas de IA generativa sin permiso, y existen pocas medidas de seguridad. Un estudio del IBM Institute for Business Value descubrió que solo el 24 % de los proyectos de IA generativa actuales tienen un componente para asegurar las iniciativas.