Una evaluación de vulnerabilidades, a veces denominada prueba de vulnerabilidades, es un proceso sistemático que se utiliza para identificar, evaluar e informar sobre las debilidades de seguridad en todo el entorno digital de una organización.
Estas debilidades (conocidas como vulnerabilidades) pueden encontrarse en software, hardware, configuraciones o procesos. Pueden exponer los sistemas a ciberamenazas, incluido el acceso no autorizado o las vulneraciones de datos.
Las evaluaciones de vulnerabilidades son fundamentales para la gestión de vulnerabilidades, un subdominio de la gestión de riesgos de TI que permite a las organizaciones descubrir, priorizar y resolver continuamente las vulnerabilidades de seguridad dentro de su infraestructura de TI.
Para ilustrar el concepto, imagine las evaluaciones de vulnerabilidad como inspecciones rutinarias de un edificio:
El edificio tiene muchas puertas, ventanas, rejillas de ventilación y puntos de acceso, cada uno de los cuales representa un elemento de un entorno de TI. Aunque podría producirse un allanamiento a través de cualquiera de ellos, las inspecciones periódicas ayudan a identificar si los mecanismos de seguridad (como cerraduras, cámaras y alarmas) funcionan o necesitan atención.
Esa es la esencia de una evaluación de vulnerabilidades: conciencia en tiempo real de posibles debilidades de seguridad, respaldada por la acción.