El software como servicio (SaaS) es un software de aplicación alojado en la nube y utilizado a través de una conexión a Internet mediante un navegador web, una aplicación móvil o un cliente ligero. El modelo SaaS ha crecido enormemente en popularidad, en gran parte debido a sus beneficios de facilidad de uso y escalabilidad.
Un proveedor de SaaS es responsable de administrar y mantener el software y la infraestructura de soporte. No es necesario instalar programas en dispositivos individuales, ni una organización necesita asegurarse de que su hardware pueda manejar mayores cargas de trabajo. La actualización del software ya no es una preocupación; eso es gestionado por el proveedor de SaaS de forma remota, lo que garantiza que las aplicaciones SaaS estén siempre actualizadas. El cliente simplemente se suscribe y accede al software.
SaaS es una parte cada vez más vital de las organizaciones modernas, con una organización promedio que gasta alrededor de 49 millones de dólares al año en SaaS, repartidos en un promedio de 275 aplicaciones, según un informe de Zylo.
Hay muchos tipos diferentes de herramientas SaaS; empresas tan variadas como Zoom, Slack, Salesforce, Adobe, Trello, Microsoft, Google, Box y Amazon ofrecen productos SaaS. Estos productos se utilizan para completar una amplia variedad de tareas, desde la funcionalidad avanzada de chat hasta las videollamadas, desde la gestión de proyectos hasta la gestión de TI y desde la gestión de archivos hasta los servicios creativos.
El acceso a las aplicaciones SaaS suele ser escalonado: muchos proveedores ofrecen versiones gratuitas, versiones freemium (que permiten a los usuarios acceder a las funciones básicas de manera gratuita y con la opción de pagar por las capacidades mejoradas) o paquetes premium con diferentes capacidades, puestos de usuario y otros factores diferenciadores. Muchos proveedores también ofrecen paquetes empresariales que se pueden adaptar a empresas de diferentes tamaños.
Sin embargo, esta facilidad de acceso puede llevar a las organizaciones a sobreindexar en SaaS, saltando de plataforma en plataforma como nenúfares en un estanque. Entonces, ¿cómo reconocen, abordan y previenen las organizaciones el siniestro avance de la expansión de SaaS?