Los datos empresariales actuales se almacenan en entornos multinube híbridos, lo que los expone a diversos riesgos de seguridad y privacidad. Si bien el cifrado brinda protección, los datos confidenciales generalmente deben descifrar primero para acceder a ellos para operaciones informáticas y críticas para el negocio.
Esto abre la puerta a un posible compromiso de los controles de privacidad y confidencialidad. Hasta ahora, esas vulnerabilidades fueron el costo de hacer negocios en la nube y con terceros.
Con el cifrado totalmente homomórfico, se puede imponer mejor la confianza cero porque los datos siempre están cifrados y pueden compartir, incluso en dominios no confiables de la nube, al tiempo que permanecen ilegibles para quienes realizan el cálculo.
En resumen, ahora se pueden realizar análisis y procesamientos de datos de alto valor, por partes internas o externas, sin necesidad de que esos datos estén expuestos.