En epidemiología, los vectores son agentes que transmiten enfermedades infecciosas. Pueden ser desde seres vivos (mosquitos, murciélagos) hasta objetos inanimados (jeringas, papel moneda)1. Comprender estos vectores contribuye a los esfuerzos de prevención y transmisión de enfermedades en el ámbito de la salud pública.
Del mismo modo, comprender la versatilidad de los vectores de ciberataque ayuda a las organizaciones (y a los profesionales de la ciberseguridad que trabajan con ellas) a diseñar e implementar estrategias y herramientas para la detección y corrección de ciberamenazas.
Sin dicha detección y corrección, pueden producirse graves consecuencias. Los vectores de ataque a menudo permiten vulneraciones de datos, en las que los actores de amenazas obtienen acceso a información sensible o confidencial.
Según el informe Cost of a Data Breach 2025 de IBM, el coste medio de una vulneración de datos es de 4,44 millones de dólares. Los costes se derivan de las investigaciones y auditorías de vulneraciones; la notificación de vulneraciones a clientes, reguladores y stakeholders; acuerdos y honorarios legales; y pérdida de clientes. Los incidentes suelen ser especialmente costosos en campos altamente regulados, donde las vulneraciones de datos pueden conllevar multas regulatorias. Por ejemplo, según el informe de IBM, el coste medio de una vulneración de datos sanitarios en 2025 es de 7,42 millones de dólares.
Los hackers también pueden implementar vectores de ataque para inhabilitar o destruir activos, causando importantes interrupciones comerciales y económicas. En septiembre de 2025, por ejemplo, un ciberataque a los sistemas de facturación de los aeropuertos provocó cancelaciones de vuelos y retrasos en los aeropuertos de las principales ciudades europeas. A principios del mismo mes, un ciberataque obligó a cerrar durante semanas a un gran fabricante de automóviles británico.