La automatización de los pipelines de datos es algo más que acelerar el paso de los datos por los sistemas. En la era de la IA empresarial y la generación aumentada por recuperación (RAG, por sus siglas en inglés), los pipelines de datos modernos son una infraestructura esencial para habilitar a las organizaciones basadas en datos. Los sistemas de IA dependen del acceso a los datos, así como de información confiable sobre dichos datos, como su linaje (de dónde provienen), su actualidad y calidad. Sin esta base, las organizaciones corren el riesgo de desplegar modelos de IA que muestren información obsoleta y no gobernada de diversas fuentes, lo que socava la toma de decisiones.
Sin embargo, los crecientes volúmenes de datos y los entornos cada vez más distribuidos agregan complejidad. A medida que los pipelines abarcan plataformas basadas en la nube, aplicaciones SaaS y fuentes de transmisión, los pipelines también se vuelven más costosos de mantener. Los pipelines de datos heredados no se diseñaron para este nivel de escala o velocidad.
Las investigaciones revelan que los equipos de datos dedican más de la mitad (53 %) de su tiempo de ingeniería al mantenimiento, lo que se traduce en costos anuales estimados de 2.2 millones de dólares para el mantenimiento del pipeline de datos.2 Los equipos de datos acumulan deuda técnica a través de integraciones de una sola vez y scripts personalizados, utilizando procesos manuales que requieren mucho tiempo para transformar los datos en lugar de ofrecer valor.
Esta carga puede limitar la innovación, incluida la capacidad de mantener los sistemas de IA actualizados con nuevos datos. Como resultado, las iniciativas empresariales de IA pueden tener dificultades para escalar. La automatización es parte de la solución, pero su impacto depende de cómo se aplique. Los pipelines que son reutilizables, resilientes y capaces de detectar y resolver problemas con una intervención manual mínima pueden reducir la carga operativa de los equipos.
Los enfoques emergentes, como los pipelines de datos agénticos, tienen como objetivo abordar aún más estos desafíos operativos combinando la automatización asistida por IA con inteligencia incorporada. Estos pipelines incorporan metadatos, señales de observabilidad y toma de decisiones inteligente para garantizar que los datos se validen, gobiernen y entreguen de manera predecible. La automatización va de la mano del control.
Ese principio se refleja en un nuevo informe del IBM Institute for Business Value (IBV), producido con Adobe. El informe muestra que las organizaciones que avanzan están combinando la automatización rápida con la gobernanza integrada, una combinación que la investigación vincula con un aumento del 12 % en el ROI de marketing y un aumento del 38 % en el valor a largo plazo del cliente.3
Como Nisha Kohli, directora de estrategia para IA en experiencia del cliente en IBM y coautora del informe, dijo a IBM Think: “Cuando la gobernanza se incorpora directamente en los flujos de trabajo, las organizaciones pueden actuar más rápido y con confianza”. Al pasar de pipelines puntuales a soluciones gobernadas y reutilizables, los equipos pueden escalar iniciativas empresariales en toda la empresa sin saturar a los ya limitados equipos de datos y TI.