Redis almacena datos en memoria, en lugar de en un disco o unidad de estado sólido (SSD), lo que ayuda a ofrecer una velocidad, fiabilidad y rendimiento sin precedentes.
Cuando una aplicación depende de fuentes de datos externas, la latencia y el rendimiento de esas fuentes pueden crear un cuello de botella en el performance, especialmente a medida que aumenta el tráfico o la aplicación escala. Una forma de mejorar el rendimiento en estos casos es almacenar y manipular datos en memoria, físicamente más cerca de la aplicación. Redis está diseñado para esta tarea: almacena todos los datos en memoria, lo que brinda el performance más rápido posible al leer o escribir datos, y ofrece capacidades de replicación integradas que le permiten colocar los datos físicamente más cerca del usuario para la latencia más baja.
Otras características de Redis que vale la pena mencionar incluyen soporte para múltiples estructuras de datos, scripts Lua incorporados, múltiples niveles de persistencia en el disco y alta disponibilidad.