Hoy en día, las organizaciones recopilan cantidades masivas de datos empresariales estructurados, semiestructurados o no estructurados de diversas fuentes. Los diferentes departamentos y unidades de negocio también pueden mantener sus propios conjuntos de datos.
Sin una integración adecuada, estos datos pueden quedar atrapados en sistemas dispares, desde hojas de cálculo básicas hasta aplicaciones especializadas como plataformas de gestión de relaciones con los clientes (CRM). Estos repositorios de datos aislados crean barreras para compartir información entre sistemas y equipos, formando silos de datos.
Los silos de datos hacen que los equipos terminen trabajando con datos obsoletos, fragmentados o incongruentes. La calidad de los datos se degrada y surgen ineficiencias operativas debido a flujos de trabajo duplicados y almacenamiento de datos redundante. Las iniciativas de big data, machine learning (ML) e inteligencia artificial (IA) también pueden verse afectadas.
Según una encuesta del IBM Institute for Business Value, casi el 77 % de los encuestados está de acuerdo o muy de acuerdo en que los silos de datos obstaculizan la capacidad de la organización para realizar análisis en tiempo real y tomar decisiones basadas en datos.1 El 83 % cree que los silos de datos socavan la innovación al impedir el intercambio de ideas entre departamentos.
Las organizaciones pueden usar una variedad de estrategias para eliminar los silos de datos. Uno de estos enfoques consiste en implementar arquitecturas holísticas de tejido de datos que utilicen capacidades avanzadas de integración y gestión de datos para unificar almacenes de datos dispares en tiempo real. Otros métodos incluyen fortalecer la gobernanza de datos y mejorar la cultura organizacional para la colaboración multifuncional.