Cuanto más cuidado ponga su empresa a la hora de planificar su migración de datos, menos probable será que se encuentre con costes inesperados o tiempos de inactividad no planificados, y menos probable será que sus usuarios finales se sientan frustrados o molestos durante y después de la migración. Debe establecer objetivos, fijar un calendario y anticipar cualquier desafío que pueda encontrar.
Hay tres factores principales que debe tener en cuenta a la hora de determinar cómo abordar el proyecto:
Tipo de carga de trabajo. Normalmente, las cargas de trabajo especializadas, como las máquinas virtuales (VM), las copias de seguridad o las bases de datos, se pueden trasladar con herramientas proporcionadas por el proveedor de software para ese tipo de datos. Si no tiene acceso a estas herramientas, planifique cuidadosamente los posibles tiempos de inactividad. Puede transferir datos para cargas de trabajo de misión crítica en etapas, realizando pruebas a intervalos durante todo el proceso y manteniendo los sistemas de origen y destino funcionando en paralelo. También puede planificar una transferencia a gran escala fuera del horario de producción (si puede completarla en el plazo disponible).
Volumen de datos. Cuando se migran menos de 10 terabytes (TB) de datos, el método más sencillo y rentable suele ser enviar los datos a su nueva ubicación de almacenamiento en un dispositivo de almacenamiento proporcionado por el cliente. Para transferencias que involucran grandes cantidades de datos, por ejemplo, hasta varios petabytes (PB), la opción más cómoda y asequible puede ser un dispositivo de migración de datos especializado que le suministre su proveedor de servicios en la nube. Aunque, en teoría, podría usar la migración online para cualquier cantidad de datos, las limitaciones de tiempo dificultan su viabilidad para grandes cantidades de datos.
Velocidad de finalización. En el caso de las migraciones online, la cantidad de datos que se transfieren y la velocidad de la conexión de red determinarán el tiempo que tarda la migración de datos. Para las migraciones offline, se debe tener en cuenta el tiempo de envío. Si la velocidad de migración de principio a fin es su principal preocupación, y si tiene suficiente ancho de banda disponible para dedicarlo a la migración, la transferencia online podría ser la mejor opción. Pero si la fecha límite de migración es flexible o tiene limitaciones de ancho de banda u otras restricciones de red, es más recomendable la migración offline.