Las pruebas exhaustivas son cruciales para validar que el modelo desplegado funciona según lo previsto y es capaz de manejar casos extremos e instancias erróneas. Las pruebas incluyen verificar las predicciones del modelo con respecto a los resultados esperados mediante un conjunto de datos de muestra y cerciorarse de que el rendimiento del modelo se alinee con las métricas de evaluación clave y los puntos de referencia.
Las pruebas de integración son otro componente necesario de la suite de pruebas. Estas pruebas verifican que el modelo se fusione perfectamente con el entorno de producción e interactúe sin problemas con otros sistemas. Además, se realizan pruebas de estrés para observar cómo el modelo maneja altas cargas de trabajo.
Al igual que con la fase de configuración, es importante documentar qué pruebas se realizaron y sus resultados. Esto ayuda a identificar cualquier mejora que se pueda realizar antes de entregar o lanzar el modelo a los usuarios.