Además de los distintos enfoques utilizados para crear herramientas de análisis de sentimiento, también existen distintos tipos de análisis de sentimiento a los que recurren las organizaciones en función de sus necesidades. Los tres tipos más populares, el análisis de sentimiento basado en la emoción, el de grano fino y el basado en aspectos (ABSA) se basan todos en la capacidad del software subyacente para calibrar algo llamado polaridad, el sentimiento general que transmite un fragmento de texto.
Por lo general, la polaridad de un texto se puede describir como positiva, negativa o neutra, pero al clasificar aún más el texto, por ejemplo, en subgrupos como "extremadamente positivo" o "extremadamente negativo", algunos modelos de análisis de sentimiento pueden identificar emociones más sutiles y complejas. La polaridad de un texto es la métrica más utilizada para medir la emoción textual y se expresa por el software como una calificación numérica en una escala de uno a 100. Cero representa un sentimiento neutro y 100 representa el sentimiento más extremo.
Estos son los tres tipos de análisis de sentimiento más utilizados: