Los sistemas agénticos tienen muchas ventajas sobre sus predecesores generativos, que están limitados por la información contenida en los conjuntos de datos con los que se entrenan los modelos.
Autónomos
El avance más importante de los sistemas agénticos es que tienen la autonomía para realizar tareas sin supervisión constante por parte de humanos. Los sistemas agénticos pueden mantener objetivos a largo plazo, gestionar tareas de resolución de problemas de varios pasos y dar seguimiento al progreso a lo largo del tiempo.
Proactivos
Los sistemas agénticos ofrecen la flexibilidad de los LLM, que pueden generar respuestas o acciones basadas en una comprensión más compleja y dependiente del contexto, con las características estructuradas, deterministas y confiables de la programación tradicional. Este enfoque permite a los agentes “pensar” y “hacer cosas” de una manera más humana.
Los LLM por sí solos no pueden interactuar directamente con herramientas o bases de datos externas ni establecer sistemas para monitorear y recopilar datos en tiempo real, pero los agentes sí. Los agentes pueden buscar en la web, llamar interfaces de programación de aplicaciones (API) y consultar bases de datos, y luego emplear esta información para tomar decisiones y emprender acciones.
Especializados
Los agentes pueden especializarse en tareas específicas. Algunos agentes son simples y realizan una sola tarea repetitiva de manera confiable. Otros pueden usar la percepción y recurrir a la memoria para resolver problemas más complejos. Una arquitectura de agente podría consistir en un modelo “director” impulsado por un LLM que supervisa tareas y decisiones y vigila a otros agentes más simples. Estas arquitecturas son ideales para flujos de trabajo secuenciales, pero son propensas a los cuellos de botella. Otras arquitecturas son más horizontales, con agentes que trabajan en armonía como iguales de manera descentralizada, pero esta arquitectura puede ser más lenta que una jerarquía vertical. Las diferentes aplicaciones de IA exigen diferentes arquitecturas.
Adaptables
Los agentes pueden aprender de sus experiencias, recibir retroalimentación y ajustar su comportamiento. Con las protecciones adecuadas, los sistemas agénticos pueden mejorarse continuamente. Los sistemas multiagente poseen la escalabilidad necesaria para ocuparse, con el tiempo, de iniciativas de amplio alcance.
Intuitivos
Dado que los sistemas agénticos funcionan con LLM, los usuarios pueden interactuar con ellos con instrucciones de lenguaje natural. Esto significa que interfaces de software completas (piense en la gran cantidad de pestañas, menús desplegables, gráficos, controles deslizantes, ventanas emergentes y otros elementos de las interfaces de usuario (IU) que se utilizan en la plataforma SaaS de su preferencia) pueden reemplazarse por lenguaje simple o comandos de voz. En teoría, la experiencia del usuario de cualquier software ahora puede reducirse a “hablar” con un agente, que puede obtener la información que uno necesita y tomar medidas con base en esa información. Es poco lo que uno pueda exagerar al hablar sobre este beneficio de productividad, si se tiene en cuenta el tiempo que pueden tardar los trabajadores en entender y familiarizarse con nuevas interfaces y herramientas y luego, dominarlas.