Cuando la gente piensa en inteligencia artificial conversacional, los chatbots en línea y los asistentes de voz suelen venir a la mente para sus servicios de atención al cliente y su implementación omnicanal. La mayoría de las aplicaciones de IA conversacional tienen amplios análisis integrados en el programa backend, lo que ayuda a garantizar experiencias conversacionales similares a las humanas.
Los expertos consideran que las aplicaciones actuales de la IA conversacional son una IA débil, ya que se centran en realizar un campo de tareas muy limitado. La IA fuerte, que sigue siendo un concepto teórico, se centra en una conciencia similar a la humana que puede resolver diversas tareas y resolver una amplia gama de problemas.
A pesar de su enfoque limitado, la IA conversacional es una tecnología muy lucrativa para las empresas, ya que las ayuda a ser más rentables. Aunque los chatbots de IA son la forma más popular de IA conversacional, existen muchos otros casos de uso empresarial. Algunos ejemplos son:
- Atención al cliente en línea: los chatbots en línea están reemplazando a los agentes humanos a lo largo del recorrido del cliente. Responden a las preguntas más frecuentes (FAQ) sobre temas como el envío o proporcionan recomendaciones personalizadas, realizan ventas cruzadas de productos o sugieren tallas a los usuarios, cambiando la forma de concebir el compromiso con el cliente en sitios web y plataformas de redes sociales. Algunos ejemplos son los bots de mensajería en sitios de comercio electrónico con agentes virtuales, aplicaciones de mensajería, como Slack y Facebook Messenger, y tareas que suelen realizar los asistentes virtuales y de voz.
- Accesibilidad: las empresas pueden ser más accesibles reduciendo las barreras de entrada, especialmente para los usuarios que utilizan tecnologías de asistencia. Las características de IA conversacional más utilizadas para estos grupos son el dictado de texto a voz y la traducción de idiomas.
- Procesos de RR. HH.: muchos procesos de recursos humanos pueden optimizarse mediante el uso de la IA conversacional, como la formación de los empleados, los procesos de incorporación y la actualización de su información.
- Atención sanitaria:: la IA conversacional puede hacer que los servicios de salud sean más accesibles y asequibles para los pacientes, al tiempo que mejora la eficiencia operativa y agiliza los procesos administrativos, como la tramitación de reclamaciones.
- Dispositivos de Internet de las cosas (IoT): la mayoría de los hogares disponen ya de al menos un dispositivo IoT, desde altavoces Alexa hasta relojes inteligentes y teléfonos móviles. Estos dispositivos utilizan el reconocimiento de voz automatizado para interactuar con los usuarios finales. Entre las aplicaciones más populares se encuentran Amazon Alexa, Apple Siri y Google Home.
- Software informático: muchas tareas en un entorno de oficina se simplifican gracias a la IA conversacional, como el autocompletado de búsqueda cuando se busca algo en Google y el corrector ortográfico.
Aunque la mayoría de los chatbots y aplicaciones de IA tienen actualmente habilidades rudimentarias para resolver problemas, pueden reducir el tiempo necesario para interactuar con los clientes y mejorar la eficiencia de costes en las interacciones repetitivas de atención al cliente, de modo que se liberan recursos humanos para centrarse en las interacciones con clientes más implicados. En general, las aplicaciones de IA conversacional han demostrado ser capaces de replicar bien las experiencias conversacionales humanas, lo que se traduce en mayores índices de satisfacción del cliente.