El objetivo principal de las incrustaciones de palabras es representarlas de forma que capturen sus relaciones semánticas e información contextual. Estos vectores son representaciones numéricas en un espacio vectorial continuo, donde las posiciones relativas de los vectores reflejan las similitudes y relaciones semánticas entre las palabras.
La razón por la que se utilizan vectores para representar palabras es que la mayoría de los algoritmos de aprendizaje automático, incluyendo neural networks, son incapaces de procesar texto sin formato. Requieren números como entradas para realizar cualquier tarea.
El proceso de creación de incrustaciones de palabras implica entrenar un modelo en un gran cuerpo de texto (por ejemplo, Wikipedia o Google News). El cuerpo se preprocesa tokenizando el texto en palabras, eliminando palabras vacías y puntuación y realizando otras tareas de limpieza de texto.
Se aplica una ventana de contexto deslizante al texto y, para cada palabra objetivo, las palabras que la rodean dentro de la ventana se consideran palabras de contexto. El modelo de incrustación de palabras está entrenado para predecir una palabra objetivo en función de sus palabras de contexto o viceversa.
Esto permite a los modelos captar diversos patrones lingüísticos y asignar a cada palabra un vector único, que representa la posición de la palabra en un espacio vectorial continuo. Las palabras con significados similares se posicionan cerca unas de otras, y la distancia y la dirección entre los vectores codifican el grado de similitud.
El proceso de entrenamiento implica ajustar los parámetros del modelo de incrustación para minimizar la diferencia entre las palabras previstas y las reales en contexto.
Aquí hay un ejemplo simplificado de incrustaciones de palabras para un cuerpo muy pequeño (6 palabras), donde cada palabra se representa como un vector tridimensional:
cat [0.2, -0.4, 0.7]
dog [0.6, 0.1, 0.5]
apple [0.8, -0.2, -0.3]
naranja [0.7, -0.1, -0.6]
feliz [-0.5, 0.9, 0.2]
triste [0.4, -0.7, -0.5]
En este ejemplo, cada palabra (por ejemplo, "gato", "perro", "manzana") está asociada a un vector único. Los valores en el vector representan la posición de la palabra en un espacio vectorial tridimensional continuo. Se espera que las palabras con significados o contextos similares tengan representaciones vectoriales similares. Por ejemplo, los vectores de "gato" y "perro" están muy juntos, lo que refleja su relación semántica. De igual manera, los vectores para "feliz" y "triste" tienen direcciones opuestas, lo que indica sus significados contrastantes.
El ejemplo anterior está muy simplificado con fines ilustrativos. Las incrustaciones de palabras reales suelen tener cientos de dimensiones para capturar relaciones y matices de significado más complejos.