El mundo está en constante cambio. Los humanos y otros animales desarrollaron la capacidad de aprender para ayudarlos a prosperar en la adversidad. Por ejemplo, si se agota un suministro de alimentos, descubrir cómo comer otra cosa puede garantizar la supervivencia.
Pero no todos los animales son tan capaces. Los koalas ni siquiera pueden reconocer su principal fuente de alimento, las hojas de eucalipto, si las hojas se quitan de un árbol y se colocan en una pila en un plato. Aunque los koalas a veces comen otras hojas de otros árboles, solo pueden concebir la comida como "hojas en los árboles". Sus cerebros lisos no pueden desviarse de esta expectativa.
Considere un modelo de visión artificial destinado a ser utilizado en coches autónomos. El modelo debe saber cómo reconocer otros vehículos en la carretera, pero también peatones, ciclistas, motociclistas, animales y peligros. Debe percibir y adaptarse perfectamente a los cambios meteorológicos y a los patrones de tráfico, como un aguacero repentino o si se acerca un vehículo de emergencia con las luces y la sirena encendidas.
Los lenguajes cambian con el tiempo. Un modelo de procesamiento del lenguaje natural (PLN) debe ser capaz de procesar los cambios en el significado de las palabras y cómo se utilizan. Del mismo modo, un modelo diseñado para la robótica debe poder adaptarse si cambia el entorno del robot.