Las organizaciones necesitan herramientas eficaces para garantizar la confiabilidad y el rendimiento sostenidos de la red en redes complejas. Tanto la observabilidad de la red como el monitoreo del rendimiento de la red (NPM) pueden proporcionar estas herramientas. Sin embargo, difieren significativamente en enfoque, profundidad y capacidades.
Mediante el protocolo simple de gestión de redes (SNMP) y otros protocolos, las herramientas NPM recopilan y analizan métricas predefinidas para evaluar el desempeño de dispositivos de red, enlaces y aplicaciones. Es un enfoque más tradicional que tiene como objetivo principal identificar y solucionar problemas de rendimiento.
Las herramientas NPM se centran en métricas de red estándar, como latencia, rendimiento, fluctuación, pérdida de paquetes y utilización de recursos del dispositivo. Por lo general, monitorean dispositivos individuales o segmentos de red sin proporcionar visibilidad de extremo a extremo en entornos distribuidos y, a menudo, dependen de umbrales estáticos. Si una métrica supera el umbral, la solución NPM activa una alerta. Sin embargo, los umbrales estáticos están preconfigurados y es posible que no se adapten bien a las condiciones dinámicas de la red.
Además, las herramientas NPM suelen detectar e informar problemas después de que ocurren, lo que las hace adecuadas para diagnosticar, pero no necesariamente prevenir, problemas. Y debido a que el NPM se limita a parámetros de monitoreo estrechos, las herramientas NPM pueden no capturar el contexto completo del comportamiento de la red o proporcionar insights aplicables en la práctica.
Mientras que el NPM se centra en medir e informar métricas predefinidas, la observabilidad de la red es un enfoque más amplio y proactivo que va más allá de las métricas para proporcionar una visión integral del comportamiento de la red. Proporciona insights más profundos sobre el comportamiento de la red al aprovechar la telemetría, el contexto y el analytics avanzado. Las herramientas de observabilidad también pueden adaptarse a las condiciones cambiantes de la red y detectar anomalías sin depender de umbrales estáticos.
Fundamentalmente, las soluciones de observabilidad de red pueden correlacionar datos entre capas, lo que ayuda a acelerar la identificación y resolución de la causa principal. Estas soluciones están diseñadas para aclarar “qué” está sucediendo y explicar “por qué” y “cómo” ocurren los problemas.
Las herramientas de observabilidad también pueden mapear flujos de trabajo o transacciones completos, así como identificar problemas en dispositivos, servicios en la nube y aplicaciones. Y, mediante tecnologías de IA y algoritmos de machine learning (ML), las herramientas de observabilidad pueden implementar análisis predictivos para pronosticar cuellos de botella y fallas, y permitir la optimización proactiva de la red.
Si bien el monitoreo del rendimiento de la red proporciona una visibilidad esencial de las métricas y el estado del dispositivo, no basta al momento de abordar la naturaleza dinámica y compleja de las redes modernas. La observabilidad de red se basa en el NPM al ofrecer insights más profundos, un contexto más amplio y analytics avanzados para garantizar de manera proactiva el rendimiento y la confiabilidad.