El SDLC divide el desarrollo de software en fases diferenciadas, repetibles e interdependientes. Cada una de estas fases tiene sus propios objetivos y resultados, que sirven de guía para la siguiente. En conjunto, estas fases constituyen una hoja de ruta que ayuda a los equipos de desarrollo a crear software que satisfaga las necesidades de las partes interesadas, los requisitos del proyecto y las expectativas de los clientes.
Existen varios modelos de SDLC y cada uno aborda las fases del ciclo de vida del software de manera diferente. En algunos modelos, como el modelo en cascada, las fases se completan de forma secuencial. En otros procesos más iterativos, como el método ágil, las fases se pueden trabajar en paralelo.
El desarrollo de software implica tener en cuenta muchos factores, como las necesidades contrapuestas de los stakeholders, la disponibilidad de recursos y el entorno de TI más amplio en el que se integra el software. El SDLC proporciona un marco para gestionar y armonizar estos factores, lo que facilita un proceso de desarrollo más ágil.
El SDLC ayuda a los stakeholders a estimar los costes y los plazos del proyecto, a identificar posibles retos y a abordar los factores de riesgo en una fase temprana del ciclo de vida del desarrollo. También permite medir el progreso del desarrollo, mejorar la documentación y la transparencia, y alinear mejor los proyectos de software con los objetivos de la organización.
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Aunque los diferentes equipos pueden implementar la metodología SDLC de distintas formas, los profesionales coinciden en general en que el ciclo de vida del desarrollo de software consta de siete fases clave.
Fase | Actividades clave | Entregables |
1. Planificación | Identificar el alcance, los objetivos y los requisitos del proyecto | Plan inicial del proyecto |
2. Análisis | Recopilar y revisar los datos sobre los requisitos del proyecto | Documentación completa y detallada de los requisitos |
3. Diseño | Definir la arquitectura del proyecto | Documento de diseño de software (SDD) |
4. Codificación | Escribir el código inicial | Prototipo funcional de software. |
5. Pruebas | Revisar el código y eliminar los errores | Software refinado y optimizado |
6. Implementación | Implementar el código en el entorno de producción | Software disponible para usuarios finales |
7. Mantenimiento | Correcciones y mejoras continuas | Código actualizado y optimizado |
Cada fase del SDLC comprende tareas y objetivos distintos. En su conjunto, las fases constituyen una hoja de ruta estandarizada para el desarrollo de software.
La fase de planificación del proyecto establece los objetivos y el alcance del proyecto de desarrollo de software.
El equipo de desarrollo de software comienza con una lluvia de ideas sobre los detalles generales del proyecto. Puede centrarse en ideas como el problema o caso de uso que resolverá el software, quién lo utilizará o cómo podría interactuar con otras aplicaciones y sistemas.
También pueden solicitar la opinión de otros stakeholders, como analistas de negocios, gerentes de líneas de negocio y clientes, tanto internos como externos. Asimismo, pueden utilizar herramientas de investigación y codificación de IA generativa para identificar requisitos o experimentar con nuevas características de productos.
En general, la fase de planificación tiene como objetivo identificar los objetivos del proyecto y establecer lo que no es necesario, para evitar que se vuelva demasiado complejo.
La fase de planificación suele dar lugar a un documento inicial de especificaciones de requisitos de software (SRS). En él se detallan las funciones del software, los recursos necesarios, los posibles riesgos y el calendario del proyecto.
Durante la fase de análisis, el equipo de desarrollo recopila y analiza la información sobre los requisitos del proyecto. Gracias a este análisis, el equipo puede avanzar en el trabajo que comenzó en la fase de planificación y pasar de una idea general a un plan de implementación práctico.
El análisis suele implicar la recopilación de requisitos de usuarios, la realización de estudios de mercado y de viabilidad, la evaluación de prototipos y la asignación de recursos. Los stakeholders pueden compartir datos sobre el rendimiento de la organización y los clientes, conocimientos sobre desarrollos anteriores, requisitos de cumplimiento normativo y ciberseguridad, y recursos de TI disponibles.
Los desarrolladores de software podrían utilizar la IA generativa para procesar toda esta información. Por ejemplo, las herramientas de IA generativa podrían identificar tendencias en el feedback de los usuarios o señalar posibles problemas de cumplimiento en las características propuestas.
Al finalizar la fase de análisis, los gestores de proyectos y los equipos de desarrollo conocen a la perfección el alcance del proyecto, sus especificaciones funcionales y técnicas, y cómo organizar las tareas y los flujos de trabajo.
La fase de diseño implica definir la arquitectura del proyecto. Los pasos fundamentales incluyen definir la navegación del software, las interfaces de usuario, el diseño de la base de datos, etc.
Los ingenieros de software revisan los requisitos para determinar la mejor manera de crear el software deseado. Tienen en cuenta cómo encaja el software en el panorama actual de aplicaciones y servicios de la organización, tanto en sentido ascendente como descendente, y cualquier otra dependencia que tenga.
El equipo de desarrollo también podría empezar a abordar las cuestiones de ciberseguridad durante la fase de diseño mediante ejercicios de modelización de amenazas para identificar los riesgos potenciales del software. Por ejemplo, si se determina que el robo de identidad es un riesgo significativo, el equipo sabrá que debe incorporar medidas de autenticación sólidas en el diseño.
Muchas de las nuevas aplicaciones de software utilizan una arquitectura de microservicios, un enfoque nativo de la nube en el que una única aplicación está compuesta por muchos componentes o servicios más pequeños, ligeramente acoplados y que se pueden implementar de forma independiente.
Para organizar el flujo de desarrollo, los desarrolladores de software pueden utilizar un diseño modular. Los módulos de software son unidades de código autónomas que realizan una función específica. Estos módulos pueden combinarse para crear programas más grandes. El diseño modular permite a los desarrolladores reutilizar los módulos existentes y trabajar en varias partes del software a la vez, lo que puede ayudar a evitar los cuellos de botella.
La fase de diseño suele concluir con la creación de un prototipo inicial o varios, que se pueden mostrar a los stakeholders y a los usuarios finales para recabar su feedback. La IA generativa puede ayudar a acelerar este proceso. Por ejemplo, los desarrolladores pueden introducir diseños funcionales detallados y requisitos en una herramienta de IA para obtener un primer borrador del código del software.
El trabajo realizado en la fase de diseño se recopila en un documento de diseño de software (SDD), que se transmite a los desarrolladores como una hoja de ruta para utilizar durante la codificación.
La fase de codificación o desarrollo es cuando el equipo comienza a escribir el código y a crear el software basándose en el SDD, el SRS y otras directrices creadas durante las fases anteriores.
Estos documentos ayudan a los desarrolladores de software a elegir el lenguaje de programación adecuado, como JavaTM o C++, y a los gestores de proyectos a dividir el proyecto en tareas de codificación más pequeñas y específicas.
En esta fase también se crean los sistemas o interfaces adicionales necesarios para que el software funcione correctamente, como páginas web o interfaces de programación de aplicaciones (API).
Según el modelo SDLC que se siga, algunos equipos pueden realizar revisiones de código y otras pruebas durante la fase de desarrollo. Estas pruebas pueden ayudar a detectar errores y otras vulnerabilidades en una fase temprana del ciclo de vida del desarrollo de software.
Algunos desarrolladores utilizan ahora la IA generativa para ayudar a escribir código, lo que puede reducir el tiempo de desarrollo. En el "vibe coding", por ejemplo, los desarrolladores describen en texto sin formato lo que quieren que haga el software y la herramienta de IA genera los fragmentos de código pertinentes. Los desarrolladores suelen tomar este código como punto de partida y lo perfeccionan aún más.
La fase de pruebas comienza cuando el equipo de desarrollo ha creado una versión funcional del software. Durante esta fase, el equipo busca oportunidades para eliminar errores y mejorar el producto final.
Un equipo de control de calidad puede llevar a cabo pruebas unitarias, de integración, del sistema, de aceptación y otros tipos de pruebas para cerciorarse de que todas las partes del software funcionan como se ha previsto. Estas pruebas ayudan a garantizar que el software cumple los requisitos de los usuarios y de la empresa y que funciona en el entorno de TI general de la organización.
Los evaluadores también examinan minuciosamente el software en busca de vulnerabilidades de seguridad, identifican cuándo y cómo se producen y documentan los resultados.
Los desarrolladores utilizan los resultados de las pruebas para corregir errores e implementar mejoras, y luego envían el software de vuelta para que se vuelva a probar.
Los equipos de desarrollo de software suelen utilizar métodos de prueba tanto manuales como automatizados. Las herramientas de IA pueden agilizar gran parte del proceso de prueba, por ejemplo, mediante la generación de casos de prueba y el análisis de los patrones de los fallos para descubrir sus causas raíz.
Muchos modelos de SDLC utilizan pruebas continuas. Este enfoque implica que las pruebas no se limitan a una sola fase del SDLC. En su lugar, el código se prueba a lo largo de todo el proceso de desarrollo de software.
En la fase de implementación, el software ajustado se instala en el entorno de producción, donde los usuarios pueden acceder a él.
El objetivo de esta fase no es solo poner el software en manos de los usuarios. Los desarrolladores quieren asegurarse de que los usuarios saben utilizar el nuevo software y de que este se puede implementar con la menor interrupción posible en la experiencia de usuario o en los flujos de trabajo.
Los desarrolladores pueden implementar el software por fases, por ejemplo, como una versión beta, en la que un grupo reducido de usuarios prueba una versión preliminar del software antes de lanzarlo al público. Este enfoque permite al equipo ver cómo funciona el software en el mundo real antes de que alcance la disponibilidad general (GA). Los equipos de software también pueden crear manuales, impartir sesiones de formación y ofrecer asistencia in situ a los usuarios.
El SDLC no termina cuando se implementa el software. La fase de mantenimiento, que llevan a cabo los equipos de software, implica trabajo posterior a la implementación para garantizar el funcionamiento continuo del programa: impulsar actualizaciones y optimizaciones, realizar cambios imprevistos, probar parches, abordar nuevos casos de uso y eliminar cualquier error que encuentren los usuarios.
El mantenimiento y el soporte continuos son necesarios para garantizar la longevidad de cualquier programa informático. Piénselo como el mantenimiento de una casa: con el tiempo, las piezas pequeñas se deterioran o se rompen. Entonces se sustituyen y, con suerte, se mejoran.
En algunos modelos de desarrollo, como DevOps, los equipos de desarrollo (Dev) y de operaciones de TI (Ops) utilizan la integración continua y la implementación continua (CI/CD). El código se incorpora continuamente a la base de código a medida que se escribe, se prueba de forma constante y se implementa automáticamente en el entorno de producción. En DevOps, el mantenimiento es una actividad continua en lugar de una fase diferenciada.
Existen muchos modelos diferentes de desarrollo de software. Algunos de los modelos SDLC más populares son:
La elección del modelo SDLC adecuado depende de varios factores. ¿Están claramente definidos los requisitos del proyecto o es probable que cambien durante el proceso de desarrollo? ¿Qué grado de complejidad tiene el proyecto? ¿Qué experiencia tiene el equipo de desarrollo? Si se responden estas preguntas, los stakeholders podrán elegir el modelo más adecuado para un proyecto.
El modelo en cascada es un modelo de desarrollo de software lineal y secuencial, en el que se completa una etapa antes de comenzar la siguiente. Proporciona un proceso estructurado y predecible que funciona para proyectos bien definidos y estables, en los que los stakeholders solo desean participar en la revisión de los hitos más importantes.
Este modelo no es muy flexible, ya que requiere completar cada fase antes de comenzar una nueva. Esto puede dificultar y ralentizar la corrección del trabajo realizado en fases anteriores una vez que estas hayan finalizado.
Aunque el modelo en cascada es menos habitual hoy en día que en el pasado, sentó las bases de muchos modelos SDLC posteriores.
El modelo V, también conocido como ciclo V, es una variante del modelo en cascada y a veces se denomina modelo de "verificación y validación". En este modelo, cada fase del SDLC tiene su propia fase de pruebas correspondiente.
Las pruebas frecuentes permiten detectar los errores en una fase temprana, pero la estructura lineal hace que el modelo en V (al igual que el modelo en cascada) sea menos flexible que otras metodologías. No obstante, funciona bien para software con requisitos estables que requiere pruebas frecuentes.
El modelo ágil se basa en ciclos continuos de mejora y desarrollo, denominados a menudo "sprints", en los que los desarrolladores realizan y publican periódicamente pequeños cambios incrementales. Este modelo es muy adecuado para proyectos en los que los clientes están dispuestos y son capaces de participar en debates y revisiones frecuentes del progreso.
El desarrollo ágil responde a los cambios en las solicitudes o requisitos, lo que permite a los equipos identificar los problemas durante el proceso de desarrollo con mayor facilidad. Esta capacidad de respuesta es uno de los mayores beneficios del desarrollo ágil de software, ya que los equipos pueden abordar los problemas antes de que se conviertan en cuestiones más graves.
Las variaciones de la metodología ágil, también conocidas como "marcos", definen las funciones del equipo de desarrollo para optimizar aún más el proceso. Dos de los marcos ágiles más comunes son Scrum y Kanban (para obtener más información, consulte "SDLC, ágil y Scrum").
El modelo lean aplica principios y prácticas de fabricación al desarrollo de software para reducir el desperdicio en cada etapa del ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC).
Lean tiene como objetivo mejorar continuamente los procesos empresariales durante el desarrollo. Los equipos se marcan periódicamente objetivos a corto plazo con altos estándares de calidad en cada fase del desarrollo.
Para reducir la burocracia y acelerar el proceso, Lean da prioridad a la iteración y a ciclos de feedback más rápidos. El modelo elimina los procesos burocráticos para la toma de decisiones y aplaza la implementación de estas hasta que se disponga de datos precisos.
En el modelo iterativo, se crea rápidamente una versión inicial del software (o producto mínimo viable (MVP) y luego se mejora con versiones sucesivas. El modelo se centra en comenzar con un objetivo pequeño y desarrollar el software a partir de ahí.
En el modelo en espiral, cuatro fases (determinación de objetivos, análisis de recursos y riesgos, desarrollo y pruebas, y planificación de la siguiente iteración) se suceden en un ciclo repetitivo, de ahí el nombre de "espiral".
Al repetir estas cuatro fases de manera regular, se presentan múltiples oportunidades para realizar correcciones, lo que hace que este modelo sea ideal para proyectos complejos o de alto riesgo en los que se esperan cambios frecuentes.
El big bang es una forma informal y desestructurada de desarrollo de software que carece de la rigurosa definición de modelos que normalmente se asocia con el SDLC.
Al igual que la teoría del Big Bang, este modelo parte de cero, sin planificación ni análisis de requisitos. Se considera de alto riesgo, pero el modelo big bang puede funcionar bien en proyectos pequeños, en los que los parámetros son evidentes y no es necesaria una planificación y gestión detalladas. En su lugar, el modelo big bang se basa en el feedback de los evaluadores y los usuarios para realizar actualizaciones del software de forma ad hoc durante el desarrollo.
Como sugiere su nombre, el desarrollo rápido de aplicaciones (RAD) se basa en la creación de prototipos y en el feedback de los usuarios, y no en un largo periodo de planificación. Esta estructura permite al equipo RAD adaptarse rápidamente a las nuevas necesidades y solicitudes de los usuarios.
Aunque es similar al desarrollo de software "big bang", el RAD tiende a realizar un seguimiento más regular del progreso y ofrece oportunidades periódicas para que los usuarios y clientes aporten su opinión. Esta estructura adicional hace que RAD sea viable para proyectos más grandes y complejos.
DevOps es una metodología de desarrollo de software que combina y automatiza el trabajo de los equipos de desarrollo y de operaciones de TI. El ciclo de vida de DevOps tiene sus propios pasos, similares a los del SDLC. Sin embargo, DevOps reconfigura los pasos del SDLC para crear un ciclo continuo de desarrollo y mejora del software.
Los principios fundamentales de DevOps son la colaboración, la automatización, la integración y la entrega continuas (CI/CD). Dado que DevOps abarca todo el proceso de desarrollo de software, podría considerarse un ciclo de vida del desarrollo del software en sí mismo.
Sin embargo, DevOps es algo más amplio, ya que implica un cambio cultural y organizativo hacia la responsabilidad compartida y la colaboración. Es fundamental señalar que DevOps no es un modelo único, sino una combinación de prácticas, herramientas y filosofías culturales.
DevOps aborda la rigidez del SDLC haciendo que cada fase del proceso de desarrollo de software sea continua a lo largo del proyecto. En lugar de limitarse a pasos discretos, la planificación, la codificación, las pruebas, la implementación, el mantenimiento y la monitorización se mantienen durante todo el ciclo de vida del producto. El resultado es un delivery pipeline continuo en el que el software se mejora mediante actualizaciones frecuentes.
DevSecOps, también conocido como "DevOps seguro", integra las pruebas de seguridad automatizadas y las prácticas de seguridad en el modelo DevOps. A diferencia del desarrollo de software tradicional, que trata las pruebas de seguridad como una fase independiente, DevSecOps incorpora consideraciones de seguridad en todas las fases del SDLC.
Al incorporar pruebas de seguridad, como revisiones de código y pruebas de penetración, a lo largo de todo el ciclo de desarrollo, los equipos pueden evitar retrasos causados por vulnerabilidades identificadas en fases avanzadas del proceso. De este modo, pueden abordar antes los problemas de gestión de riesgos, crear programas más seguros, acelerar la corrección de vulnerabilidades y ofrecer software más rentable.
El modelo ágil es uno de los modelos SDLC más populares porque hace hincapié en la colaboración, la entrega continua y el feedback de los clientes. Esta metodología iterativa divide los grandes proyectos en "sprints" con plazos fijos, es decir, tareas más pequeñas con objetivos concretos que deben completarse en plazos cortos. De este modo, el equipo se centra en las características durante el proceso de desarrollo, puede identificar rápidamente los problemas y responder a los cambios en los requisitos de los usuarios.
Scrum es un marco de gestión de proyectos ágil que algunos equipos de desarrollo aplican a su proceso de desarrollo de software. Su nombre procede del deporte del rugby. En el rugby, un scrummage (melé) es una forma de reiniciar el juego después de perder la posesión del balón, que se basa en una comunicación clara entre los jugadores que trabajan al unísono. En el marco ágil, Scrum pide a los miembros del equipo que actúen como una unidad cohesiva que priorice el trabajo en equipo y la colaboración abierta.
En el marco de Scrum, los equipos de desarrollo se dividen en unidades más pequeñas, cada una de las cuales está dirigida por un "líder de Scrum". El líder de Scrum depende del propietario del producto, que actúa como punto de contacto entre los equipos. Cada pequeño equipo asume la responsabilidad total de la tarea que se le asigna en cada sprint. Esta responsabilidad permite al equipo de Scrum ser adaptable y creativo sin necesidad de detenerse a esperar los comentarios de otras partes interesadas.
Kanban, que significa "cartel" en japonés, es otro marco ágil muy común. A diferencia de Scrum, que funciona en periodos de tiempo fijos, Kanban tiene un flujo de trabajo continuo. Todas las tareas necesarias se muestran visualmente en un tablero Kanban, de modo que todos los miembros del equipo pueden ver el trabajo que queda por hacer y priorizar sus próximos pasos. El tablero permite a los miembros del equipo pasar inmediatamente al próximo paso a medida que se completan las tareas.
El SDLC proporciona a los equipos de desarrollo una estructura y un proceso estandarizados, lo que facilita la creación constante de software de alta calidad. Entre las ventajas del SDLC se incluyen:
El SDLC proporciona un mapa que ayuda a los equipos a completar proyectos complejos de desarrollo de software dentro de los plazos y presupuestos previstos. Además, hace hincapié en las pruebas y el control de calidad durante el proceso, lo que aumenta la calidad general del producto y del código.
La estructura del SDLC ayuda a optimizar los proyectos y a eliminar conjeturas. Gracias a una documentación clara que guía el progreso entre fases, el SDLC puede reducir el tiempo de producción de software y aumentar la productividad del desarrollo.
El SDLC puede ayudar a las organizaciones a anticipar y gestionar los riesgos de los proyectos. En algunos modelos de SDLC, la evaluación de riesgos se lleva a cabo de manera continua durante el proceso de desarrollo. De este modo, los equipos de desarrollo pueden identificar y mitigar los riesgos en una fase temprana del ciclo de vida del desarrollo de software, antes de que los pequeños problemas se conviertan en problemas mayores.
El SDLC promueve la transparencia mediante documentación estandarizada y líneas de comunicación abiertas.
La mayoría de los modelos SDLC cuentan con procesos definidos para informar a los stakeholders sobre lo que ya se ha logrado, lo que queda por lograr y cuáles son sus responsabilidades personales. Gracias a esta información, los stakeholders pueden comprender mejor el trabajo que tienen por delante y completar sus tareas de manera más eficaz.
La transparencia del SDLC también podría fomentar una mayor colaboración. Los stakeholders podrían ponerse de acuerdo y comunicarse abiertamente sobre los objetivos y los puntos débiles. En algunos modelos y metodologías, se anima a los miembros del equipo a formar grupos pequeños y altamente colaborativos para encontrar soluciones creativas a los problemas de desarrollo.
La estimación de los costes totales de desarrollo es una parte importante del proceso SDLC. Los stakeholders conocen los recursos necesarios para completar el proyecto antes de que comience el desarrollo. Planificar con antelación los recursos necesarios puede ayudar a evitar gastos excesivos y a mantener los proyectos dentro de los plazos y presupuestos previstos.
El SDLC actúa como una hoja de ruta para planificar, crear y probar el software de manera rigurosa. Esta hoja de ruta permite un ciclo de vida de desarrollo más centrado, lo que puede ayudar a reducir la sobrecarga de características, facilitar el uso del software y garantizar su adaptación al panorama de TI de la organización.
El software que ha sido sometido a pruebas exhaustivas también debería tener menos errores al implementarse.
A continuación, se enumeran algunos de los retos que pueden complicar o incluso poner en peligro la finalización satisfactoria de los proyectos SDLC.
La desviación del alcance, es decir, cuando los requisitos de un proyecto se amplían más allá del plan inicial, puede provocar que los equipos de desarrollo de software se salgan del presupuesto y dediquen esfuerzos adicionales sin obtener beneficios reales. A menudo, estos requisitos adicionales no cumplen el propósito principal del software e incluso pueden desviar la dirección óptima del desarrollo.
La búsqueda incesante de la perfección también puede distorsionar el alcance de un proyecto. Es posible que algunas aplicaciones de software altamente sensibles deban ser casi perfectas, pero, en la mayoría de los ciclos de vida del desarrollo del software, lo perfecto es enemigo de lo bueno. Una versión funcional, aunque no sea perfecta, puede llegar al mercado más rápidamente y mejorarse mediante rondas iterativas de mantenimiento posteriores a la implementación.
Si un equipo no analiza y comprende a fondo los requisitos del proyecto desde el principio, es posible que tenga que pasar por muchos ciclos de trabajo inútiles antes de descubrir las necesidades reales del software. Esto puede retrasar significativamente el lanzamiento del proyecto y aumentar sus costes.
Las pruebas de software pueden representar casi el 33 % de los costes de desarrollo de sistemas. Para acelerar la producción y reducir costes, las organizaciones pueden limitar las pruebas, pero acabarán pagando el precio cuando los errores no identificados y los problemas de rendimiento causen importantes problemas a los usuarios finales.
Lo contrario también puede ser un problema: someter el software a más pruebas de las necesarias antes de su lanzamiento. Con el objetivo de erradicar todos los errores, los equipos de desarrollo pueden acabar retrasando el lanzamiento de un software con múltiples rondas de pruebas innecesarias.
Según el IBM® X-Force Threat Intelligence Index, los ataques a la cadena de suministro, en los que los ciberdelincuentes se dirigen estratégicamente a proveedores externos para afectar a múltiples organizaciones, están en aumento.
Un vector de ataque común en los proveedores de software consiste en secuestrar el proceso de actualización del software para propagar malware en lugar de una actualización legítima. Por ejemplo, en 2020, el proveedor de software SolarWinds fue pirateado y los atacantes distribuyeron malware a sus clientes haciéndolo pasar por una actualización de software. El malware permitió acceder a datos confidenciales de varias agencias gubernamentales de EE. UU. que utilizaban los servicios de SolarWinds, como los departamentos del Tesoro, Justicia y Estado.
Los equipos de desarrollo deben tener en cuenta las medidas de seguridad de las aplicaciones durante el mantenimiento y las actualizaciones posteriores a su implementación. En manos equivocadas, estos procesos pueden convertirse en armas devastadoras.
El Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) informa de que el 35 % de las organizaciones de todos los sectores utilizan la inteligencia artificial (IA) para facilitar o acelerar el desarrollo de software. No obstante, la incorporación de la IA en el ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC) también puede plantear algunos retos.
Muchos equipos de desarrollo están integrando herramientas de IA generativa en todas las etapas del ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC) para conseguir algo más que una simple automatización. Por ejemplo, las herramientas de codificación con IA generativa pueden crear prototipos de software, generar fragmentos de código reutilizables y ayudar a los desarrolladores a perfeccionar su propio código. También pueden señalar y explicar los errores en el código y analizar los datos de las pruebas para identificar tendencias y patrones en el rendimiento y los fallos del software.
Sin embargo, a pesar de todas las promesas que ofrecen las herramientas de IA, estas no están exentas de riesgos. Pueden cometer errores y generar código no optimizado. Si los desarrolladores no revisan cuidadosamente todo el código generado por estas herramientas, pueden introducir errores de software costosos que no se detectan hasta mucho más tarde en el ciclo de vida.
Equilibrar la calidad y la velocidad también puede suponer un reto. Los desarrolladores pueden escribir código mucho más rápido con herramientas de IA, lo que podría acelerar el SDLC. Sin embargo, garantizar la calidad de estos outputs puede requerir una supervisión y validación humanas significativas, lo que contrarrestaría el ahorro de tiempo. El dilema radica en encontrar el equilibrio adecuado entre la rapidez de la IA y el mantenimiento de unos altos estándares de calidad del software.
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Utilice el software y las herramientas de DevOps para crear, implementar y gestionar aplicaciones nativas de la nube en varios dispositivos y entornos.
El desarrollo de aplicaciones en la nube significa crear una vez, iterar rápidamente e implementar en cualquier lugar.