La contenerización empaqueta las aplicaciones de software con todas sus dependencias en unidades aisladas y portátiles denominadas contenedores. A diferencia de las máquinas virtuales (VM) que requieren un sistema operativo (SO) completo, los contenedores comparten el kernel del sistema operativo host mientras mantienen el aislamiento de las aplicaciones a través de características como espacios de nombres Linux y cgroups.
Cada contenedor incluye el código de la aplicación, el tiempo de ejecución, las herramientas del sistema, las bibliotecas y la configuración necesaria para su ejecución, todo empaquetado como imágenes de contenedor, plantillas de solo lectura que sirven como planos para crear contenedores. Este enfoque puede garantizar un rendimiento constante, ya sea que se implemente en el ordenador portátil de un desarrollador, en un entorno de pruebas, en un centro de datos de producción de datos o en una infraestructura de cloud híbrido.
El concepto de contenerización y aislamiento de procesos existe desde hace décadas, pero la aparición de Docker en 2013 transformó el panorama. Docker proporcionó herramientas de desarrollo de nivel empresarial y un enfoque de empaquetado universal que aceleró la adopción generalizada.
Tras el éxito de Docker, Kubernetes surgió como la plataforma de orquestación de contenedores dominante, desarrollada originalmente por Google y donada como proyecto de código abierto a la Cloud Native Computing Foundation (CNCF) en 2014.
Esta pila tecnológica forma la base sobre la que se construyen las herramientas y prácticas de gestión de contenedores. Los motores de contenedores como Docker están diseñados para gestionar la ejecución en tiempo de ejecución. Una plataforma de orquestación como Kubernetes gestiona la complejidad operativa de programar y automatizar la implementación, la gestión y el escalado de cientos de miles de aplicaciones en contenedores.
La potente combinación de Docker y Kubernetes ha impulsado una adopción empresarial generalizada. Una encuesta de IBM de 2021 encontró que el 61 % de los encuestados había incorporado contenedores en al menos la mitad de sus nuevas aplicaciones durante los dos años anteriores. La encuesta también reveló que el 64 % está planeando tasas de adopción similares para el desarrollo futuro.