Para seguir el ritmo del entorno dinámico de las empresas impulsadas por la digitalización, las organizaciones siguen adoptando la nube híbrida, que combina y unifica la nube pública, la nube privada y la infraestructura local, al tiempo que proporciona orquestación, gestión y portabilidad de aplicaciones en las tres.
Según el IBM Transformation Index: State of Cloud (enlace externo a ibm.com), una encuesta de 2022 encargada por IBM y realizada por una empresa de investigación independiente, más del 77 % de los profesionales empresariales y de TI afirman haber adoptado un enfoque de nube híbrida. Al crear un entorno informático ágil, flexible y escalable, la nube híbrida ofrece valiosos casos de uso para que las empresas aceleren su crecimiento y obtengan una ventaja competitiva.
Un entorno de nube híbrida consta de tres componentes básicos:
Inicialmente, la computación en nube híbrida se centraba en incorporar partes de los datos locales a la infraestructura de nube privada y luego conectar esa infraestructura a la infraestructura de nube pública alojada fuera de las instalaciones por proveedores de servicios en la nube de terceros, como AWS. Esto se logró utilizando una solución de nube híbrida empaquetada como Red Hat OpenShift o herramientas de gestión de middleware y TI para crear una única API o panel de control. Este "panel único" proporcionó a los equipos de TI una visión unificada de sus aplicaciones, redes y sistemas.
Hoy en día, la arquitectura de nube híbrida se ha expandido más allá de la conectividad física y la migración básica a la nube para ofrecer un entorno flexible, seguro y rentable que admite la portabilidad y la implementación automatizada de cargas de trabajo en varios entornos.
La nube híbrida a menudo se confunde con la multinube, que se refiere al uso de servicios en la nube de más de un proveedor. Un entorno multinube ayuda a evitar el vendor lock-in o dependencia de un único proveedor, que puede dar lugar a incompatibilidades técnicas, restricciones legales y costes excesivos vinculados al uso de un único proveedor.
Es importante señalar que la arquitectura moderna de nube híbrida ha evolucionado hasta el punto de que las configuraciones de nube híbrida y multinube funcionan sincronizadas entre sí. La mayoría de las empresas modernas han adoptado entornos multinube híbridos, que combinan la integración de nube pública, nube privada e infraestructura local, junto con servicios de nube pública o privada de al menos dos proveedores de servicios en la nube.
Una plataforma de nube híbrida unificada desempeña un papel importante en la modernización de las aplicaciones :el enfoque de software que permite a los desarrolladores transformar aplicaciones monolíticas en microservicios centrados en funciones empresariales específicas. Los microservicios son un método arquitectónico en el que una única aplicación consta de muchos componentes o servicios más pequeños, poco acoplados y que pueden desplegarse de forma independiente. A continuación, estas aplicaciones se implementan en contenedores, paquetes ligeros de software compuestos únicamente por el código de la aplicación y las dependencias del sistema operativo virtualizado necesarios para funcionar en cualquier entorno en función de la carga de trabajo. Luego, una plataforma de orquestación de contenedores (generalmente Kubernetes ) automatiza esa implementación en entornos de nube híbrida y multinube.
Además, los entornos modernos de nube híbrida ya no requieren ubicaciones físicas para "conectarse", como ocurría cuando las organizaciones ejecutaban nubes privadas exclusivamente en el entorno local. Por el contrario, estos entornos suelen estar alojados en centros de datos fuera de las instalaciones, en redes privadas virtuales (VPN), nubes privadas virtuales (VPC) o en infraestructura alquilada a proveedores externos.
Las cargas de trabajo, la infraestructura y los procesos son exclusivos de cada empresa. Con ese fin, una estrategia de nube híbrida (o multinube híbrida) permite a las organizaciones personalizar las soluciones para satisfacer sus demandas técnicas y necesidades empresariales específicas.
A continuación se presentan seis casos de uso convincentes que demuestran cómo la adopción de la nube híbrida ofrece importantes beneficios empresariales.
En cuanto a la transformación digital, una configuración de nube híbrida proporciona múltiples formas de modernizar la infraestructura de TI específica para cada carga de trabajo. Veamos un par de escenarios.
Durante la pandemia de COVID-19 se produjo un salto reciente en la demanda de computación en nube. Las empresas necesitaban modernizar su infraestructura de TI y crear operaciones empresariales más resilientes para hacer frente a las interrupciones de la cadena de suministro, adaptarse al trabajo remoto y optimizar el servicio de comercio electrónico, y recurrieron a la nube híbrida para satisfacer estas repentinas necesidades.
En relación con el teletrabajo, una solución de nube híbrida permite a las organizaciones migrar datos confidenciales a sus servidores privados locales, al tiempo que hace que las aplicaciones y servicios clave en la nube pública sean accesibles para cualquier empleado en cualquier lugar. Esto crea la flexibilidad, seguridad y disponibilidad necesarias para que los empleados obtengan un acceso seguro a los recursos corporativos y compartan herramientas como plataformas de gestión del trabajo para colaborar dentro y fuera de la organización.
Las instituciones financieras forman parte de un sector fuertemente regulado que aún depende en cierta medida de sistemas heredados (por ejemplo, plataformas basadas en mainframe) para manejar una gran cantidad de datos sensibles. Una solución de nube híbrida ofrece a los bancos una alternativa flexible para aislar estos datos alojando las aplicaciones en nubes públicas conformes con el sector y almacenando la información confidencial in situ en su nube privada. La nube híbrida también habilita metodologías DevOps para que los bancos construyan rápidamente soluciones personalizadas en aplicaciones de software que agilicen las operaciones bancarias y ofrezcan mejores experiencias a los clientes (por ejemplo, aplicaciones bancarias móviles rápidas y seguras).
La recuperación ante desastres (DR) consiste en tecnologías de TI y buenas prácticas diseñadas para evitar o minimizar la pérdida de datos y la interrupción de la actividad empresarial como consecuencia de sucesos catastróficos. Los posibles desastres incluyen fallos de equipos, desastres naturales, cortes de energía, ciberataques, emergencias civiles o ataques militares. Una estrategia de recuperación ante desastres se considera obligatoria para muchas cargas de trabajo en la mayoría de las organizaciones.
Una estrategia de nube híbrida suele incluir un plan de recuperación ante desastres basado en la nube. Este plan implica alojar sistemas y datos en una nube privada y realizar copias de seguridad de esa infraestructura en una nube pública. Si se produce un desastre, la organización puede trasladar de manera rápida y fluida las cargas de trabajo a la nube pública con una interrupción mínima y seguir ejecutando las aplicaciones empresariales.
Muchos de los proveedores de servicios en la nube actuales ofrecen servicios de cloud management, como Disaster Recovery as a Service (DRaaS). Este servicio permite a las organizaciones hacer copias de seguridad de sus datos e infraestructura de TI y alojarlos en la infraestructura de un proveedor externo de servicios en la nube. En caso de catástrofe, el proveedor de servicios en la nube puede implementar y organizar el plan de DR de la empresa para garantizar la continuidad del negocio.
Un entorno de nube híbrida ofrece claras ventajas para desarrollar y probar aplicaciones, ya que no es necesario adquirir y configurar hardware físico en las instalaciones. Los equipos de DevOps utilizan con frecuencia plataformas de nube pública y otros servicios, como el almacenamiento en la nube, para alojar proyectos de desarrollo. En comparación con el lanzamiento de un entorno de prueba en una nube privada, un enfoque de desarrollo/prueba en una nube pública ofrece ahorro de costes, flexibilidad y un tiempo de comercialización más rápido. Una vez que un equipo ha desarrollado una aplicación en la nube pública, puede decidir migrarla a un entorno de nube privada, en función de las necesidades empresariales o de factores de seguridad.
Construir y probar en un entorno de nube pública también puede ayudar a avanzar en la estrategia general de modernización de aplicaciones de una organización, ayudando a desarrollar y probar una arquitectura de microservicios diseñada para aplicaciones heredadas monolíticas.
Muchas empresas trabajan con cargas de trabajo dinámicas propensas a picos rápidos de demanda de recursos (por ejemplo, un sitio web de comercio electrónico durante las rebajas navideñas). Aquí es donde entra en juego el cloud bursting, una técnica de implementación de nubes híbridas. Un cloud burst es una configuración entre una nube privada y una nube pública que utiliza el equilibrio de carga para redirigir el desbordamiento del tráfico. Cuando una nube privada ha alcanzado el 100 % de su capacidad, las cargas de trabajo externas que, de otro modo, saturarían los servidores privados de una organización "irrumpen" (en inglés, "burst" en los servicios cloud externos de terceros.
Además de evitar la interrupción de las aplicaciones empresariales durante aumentos repentinos de la carga de trabajo, el cloud bursting puede liberar recursos locales para otras aplicaciones y reducir los gastos de capital vinculados a los costes de la infraestructura local.
El edge computing es un marco de computación distribuida que coloca las cargas de trabajo informáticas lo más cerca posible de las fuentes de datos (por ejemplo, dispositivos IoT). El edge computing tiene muchas aplicaciones empresariales, que van desde el mantenimiento predictivo en una fábrica hasta la monitorización de pacientes en el hospital.
El edge computing se ha convertido en una parte crítica de la arquitectura de nube híbrida, especialmente a medida que los endpoints, las aplicaciones y los datos se distribuyen más. El edge computing (y el edge computing móvil en redes 5G) mantiene la capacidad informática más cerca de los endpoints, lo que se traduce en una baja latencia y una alta disponibilidad de ancho de banda.
Una estrategia moderna de nube híbrida combinada con edge computing crea una solución integral sin fisuras que permite la flexibilidad para ejecutar aplicaciones en centros de datos privados o públicos y en el edge, llevando recursos informáticos a los usuarios finales, dispositivos IoT, etc. En los casos que requieren una transferencia de datos de baja latencia (como el análisis de datos en vehículos autónomos o para obtener conocimientos en tiempo real sobre clientes minoristas), la nube híbrida permite seleccionar servicios de infraestructura y aplicaciones en el edge.
La inteligencia artificial (IA) sigue transformando el funcionamiento de las empresas al agilizar los procesos, aumentar la eficiencia y reducir los costes. Al aprovechar la IA, las empresas pueden automatizar las tareas repetitivas para liberar a su personal, reducir los errores y mejorar la toma de decisiones. Un entorno de nube híbrida constituye una base crucial para las capacidades de IA, incluida la IA generativa, que se ha convertido en una prioridad para las empresas de todo el mundo.
Los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) asociados a la IA generativa exigen una enorme potencia informática para procesar grandes volúmenes de datos en un entorno que respalde la seguridad y la rápida escalabilidad. Una arquitectura de nube híbrida permite a las empresas escalar los recursos informáticos bajo demanda y asignar recursos durante los períodos de mayor uso.
La privacidad y la seguridad de los datos y las ciberamenazas son las principales preocupaciones de la IA generativa y los LLM. Un entorno de nube híbrida ofrece a las empresas la flexibilidad de almacenar y procesar datos confidenciales localmente en un entorno de nube privada, salvaguardando así la información de amenazas externas y garantizando el cumplimiento de las normas reglamentarias.
Una estrategia de nube híbrida proporciona los siguientes beneficios:
Las exigencias operativas de las organizaciones actuales son cada vez más complejas, por lo que una infraestructura de TI conectada y sin fisuras sigue siendo un imperativo empresarial crucial. El IBM Transformation Index: State of Cloud (enlace externo a ibm.com) reveló una fuerte relación entre la adopción de la nube híbrida y el progreso en la transformación digital, y el 71 % de los encuestados afirmó que cree que es difícil aprovechar todo el potencial de una transformación digital sin contar con una estrategia sólida de nube híbrida.
La arquitectura de nube híbrida moderna sigue ofreciendo potentes casos de uso para la transformación e innovación empresarial general que están en sintonía con estrategias de TI más amplias, como la integración de la IA generativa. Como proveedor líder mundial de soluciones de nube híbrida, IBM está ayudando a los clientes a obtener potentes conocimientos basados en datos, agilizar los procesos empresariales, aplicar medidas de seguridad en la nube y ahorrar costes.