Los SLA generalmente se forman entre un proveedor y un cliente externo, pero las empresas también los emplean internamente para formalizar acuerdos entre departamentos o equipos.
Los SLA son una parte importante de los contratos de subcontratación y proveedores de tecnología de la información (TI), ya que brindan una visión de extremo a extremo de la relación laboral. Ayudan a garantizar que todos los stakeholders tengan una comprensión precisa del acuerdo de servicio.
Los SLA establecen las expectativas del cliente, responsabilizan a los proveedores y, en última instancia, ayudan a optimizar la experiencia del usuario final. Los SLA sientan las bases para una relación de trabajo más fluida, resolviendo la incertidumbre y los puntos de controversia desde el principio, y ayudan a proteger los intereses de todas las partes involucradas.