El concepto de pruebas de integración plantea varias preguntas. La primera es si las pruebas de integración son necesarias. La respuesta a eso depende, al menos en parte, de la empresa en cuestión. Las organizaciones más pequeñas con una interacción pública limitada pueden estar exentas de la necesidad de realizar pruebas de integración.
Sin embargo, para cualquier empresa que trabaje mucho de cara al público, las pruebas de integración son cada vez más cruciales. Y si se trata de una empresa tecnológica que se dedica a lanzar nuevas aplicaciones y herramientas de software, las pruebas de integración son aún más vitales.
Hay un refrán que dice que nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. El mismo concepto es válido para las empresas contemporáneas. La mayoría de ellos se dedican a intentar desesperadamente atraer usuarios, convertirlos en suscriptores o consumidores habituales y mantener una relación continua, exitosa y lucrativa con ellos. Estas empresas no pueden permitirse el lujo de cometer muchos errores al presentar sus nuevos programas o aplicaciones de gran éxito.
Los consumidores esperan que la tecnología en cuestión funcione como se anuncia, desde su instalación hasta cómo interactúa con otros programas y sistemas. Por este motivo, para muchas organizaciones, las pruebas de integración son un paso necesario para hacer negocios.
En resumen, el objetivo de integration testing es asegurarse de que las piezas y los sistemas funcionen juntos de forma fiable. Pero desde una perspectiva de relaciones públicas, otro objetivo de las pruebas de integración es ayudar a proteger la identidad de la organización como una empresa responsable capaz de hacer negocios de forma fiable en un contexto moderno.