Trasladar los datos y las aplicaciones de los centros de datos tradicionales en las instalaciones a la infraestructura en la nube brinda a las empresas la posibilidad de ahorrar grandes costes al acelerar la innovación, mantener una ventaja competitiva e interactuar mejor con clientes y empleados. Es más, con la mayoría de los proveedores de nube pública, la infraestructura de TI supone un gasto operativo de pago por uso. Los recursos de la nube pueden ampliarse o reducirse en función de la demanda, con el consiguiente ahorro. Sin embargo, los costes de los servicios en la nube pueden ser más altos de lo previsto, por lo que es fundamental que controle y optimice su gasto en este ámbito.
La optimización de los costes relacionados con la nube combina estrategias, técnicas, buenas prácticas y herramientas para ayudar a reducir los costes relacionados con la nube, encontrar la forma más rentable de ejecutar sus aplicaciones en el entorno de la nube y maximizar el valor empresarial.
Al utilizar varios proveedores de servicios en la nube con distintos paneles de control, resulta difícil supervisar las métricas y comparar los datos, y se puede llegar fácilmente a gastar más de la cuenta. Tanto si utiliza IBM Cloud, Amazon AWS, Google Cloud, Microsoft Azure o alguna combinación de plataformas, es esencial que comprenda, evalúe y optimice lo que gasta en sus operaciones en la nube.
Las organizaciones desperdician alrededor del 32 % de su gasto en estos servicios, una suma significativa tanto si se trata de una pequeña empresa como de una que desembolsa anualmente seis o siete dígitos en la nube. La optimización de la nube permite reducir el desperdicio y evitar el gasto excesivo al identificar los recursos que no se utilizan y las herramientas mal aprovechadas.
No se trata solamente de reducir costes. También es importante asegurarse de que estos se ajustan a sus objetivos empresariales. En otras palabras, pagar más tiene sentido si obtiene más ingresos o percibe más actividades productivas y rentabilidad de un servicio en la nube en particular.
Para optimizar su gasto en la nube, debe conocer cuánto cuestan sus operaciones en la nube y hacer ajustes razonables que le permitan controlar estos costes sin comprometer el rendimiento.
Con un poco de preparación, podrá gestionar sus gastos en la nube y evitar desembolsos inesperados. Su equipo de TI debe hacerse estas preguntas antes, durante y después de la implantación de la nube:
Las herramientas disponibles para gestionar el gasto en la nube pueden ayudarle a hacer un seguimiento de facturas, características y otras configuraciones, lo que le permite optimizar los costes. Los proveedores de servicios en la nube ofrecen varias, entre ellas, las herramientas de gestión de costes de Azure y Google Cloud, y las herramientas de gestión financiera en la nube de AWS.
También existen herramientas de control de costes en la nube de empresas independientes que evalúan a otros proveedores. Por ejemplo, IBM Turbonomic automatiza las acciones críticas en tiempo real, sin supervisión humana, para ayudarle a utilizar de la forma más eficiente los recursos informáticos, de almacenamiento y de red. Estas herramientas pueden utilizarse en varias nubes y crear informes que muestren los datos combinados de varias nubes. Algunas incluso comparan sus gastos en la nube con lo que le costaría construir su propia sala de servidores.
Los proveedores de servicios en la nube ofrecen un amplio abanico de modelos de precios y niveles de servicio que puede utilizar para adaptar los recursos y los costes a las necesidades de las aplicaciones, los requisitos de disponibilidad y el valor empresarial. Pero no es fácil comprenderlos. Veamos algunas de las estrategias que puede poner en práctica:
FinOps, una combinación de los términos "finanzas" y "DevOps", es una práctica de gestión financiera en la nube que ayuda a las organizaciones a maximizar el valor empresarial en sus entornos híbridos y multinube. Muchas organizaciones abordan la estrategia e implementación de la optimización de gastos en la nube empleando un equipo multifuncional de FinOps (uno compuesto por miembros de TI, finanzas e ingeniería) para incorporar la responsabilidad financiera a la nube.
Las prácticas de FinOps se basan en la elaboración de informes y la automatización para aumentar el ROI al identificar continuamente oportunidades para la mejora de la eficiencia y tomar medidas para la optimización de la nube en tiempo real. Al automatizar sus recursos dinámicos, las organizaciones también pueden garantizar que la infraestructura subyacente de su entorno en la nube siempre cumpla con los objetivos de nivel de servicio.
Según la FinOps Foundation, una práctica FinOps madura asigna más del 90 % del gasto en la nube, lo que deja poca diferencia entre el gasto previsto y el real.
Las empresas pueden encontrarse en varias fases del marco FinOps (informar, optimizar y operar) al mismo tiempo porque cada unidad, equipo o aplicación sigue su propio camino al respecto.
La FinOps Foundation describe tres niveles de madurez: "Crawl" (gatear), "Walk" (caminar) y "Run" (correr). Abarcan desde las organizaciones que toman medidas a una escala pequeña y limitada hasta las que se encuentran a un nivel mucho más alto.
Las complejas aplicaciones utilizadas por muchas empresas desgastan a los equipos de TI, que intentan seguir el ritmo de la demanda. Cuando el rendimiento de la aplicación cae, los equipos a menudo reaccionan a la velocidad humana, después de los hechos. Para evitar interrupciones, pueden terminar asignando más recursos de los necesarios para su entorno en la nube, lo que se traduce en una factura de nube abultada y un ROI decepcionante. IBM anima a los clientes a contener el gasto con la optimización de costes de la nube híbrida.
IBM Turbonomic es una plataforma de optimización de costes de la nube híbrida que permite a los equipos de TI eliminar las conjeturas que dan lugar a un aprovisionamiento excesivo o insuficiente de recursos de aplicaciones, con el consiguiente ahorro de tiempo y optimización de costes. Los equipos pueden automatizar continuamente acciones críticas en tiempo real para optimizar el uso de los recursos informáticos, de almacenamiento y de red de sus aplicaciones en todas las capas de la pila.
Replanteémonos las operaciones en la nube. Si tuviera que diseñar sus operaciones en la nube para una nueva empresa, ¿qué automatizaría para garantizar el rendimiento de las aplicaciones al menor coste posible? Vea el vídeo.