Las empresas ya no están limitadas a un único proveedor de la nube. En cambio, distribuyen estratégicamente las cargas de trabajo en múltiples entornos de nube, como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure, Google Cloud y entornos de nube privada. Este cambio ayuda a las empresas a maximizar la rentabilidad, las capacidades técnicas y el alcance geográfico.
Además, las aplicaciones modernas ya no son monolíticas; se construyen como microservicios que se ejecutan en entornos híbridos y multicloud. Si bien esto aporta agilidad y escalabilidad, también introduce complejidades de red que la mayoría de las empresas tienen dificultades para gestionar de manera eficiente.
El cambio a aplicaciones distribuidas conlleva el reto de mantener una infraestructura segura, de alto rendimiento y sin fisuras entre estos microservicios distribuidos. Las consideraciones clave incluyen:
· Complejidad de las redes para los desarrolladores: los desarrolladores deben configurar y generar tickets manualmente pidiendo a las operaciones de red que configuren cómo se comunican los microservicios o utilicen configuraciones estáticas de Yet Another Markup Language (YAML). Estas configuraciones no son su experiencia principal y se vuelven engorrosas a medida que las aplicaciones escalan y cambian.
· Equipos de desarrollo y operaciones en silos: las empresas tradicionales siguen operando en silos, donde los equipos de aplicaciones y los equipos de infraestructura trabajan por separado. Esta desalineación provoca retrasos en el despliegue y la actualización de las aplicaciones.
· Redes perimetrales heredadas que no están diseñadas para Kubernetes: los cortafuegos y enrutadores se diseñaron para redes estáticas, no para clústeres dinámicos de Kubernetes. Cualquier cambio en la dirección IP de una aplicación debido a la explosión de la nube o la migración requiere actualizaciones manuales, lo que genera tiempo de inactividad y riesgos de seguridad.
· Vulnerabilidades de seguridad en entornos distribuidos: la seguridad de la comunicación de una aplicación a otra suele ser una ocurrencia tardía. Si una aplicación comprometida obtiene acceso, puede propagar amenazas de seguridad por todo el sistema.
· Desafíos de migración y portabilidad de aplicaciones: mover aplicaciones a través de nubes no es el problema: es mantener una conectividad perfecta mientras lo hace. Las redes tradicionales requieren una reconfiguración significativa cuando las aplicaciones migran entre nubes, lo que ralentiza la innovación.
A medida que las empresas navegan por las complejidades de las arquitecturas híbridas y multinube, está claro que los modelos tradicionales centrados en redes ya no son suficientes. Estos modelos existentes fueron diseñados para entornos estáticos, no para la naturaleza dinámica y descentralizada de las aplicaciones modernas.
Lo que se necesita ahora es un cambio fundamental que coloque la aplicación en el centro de la estrategia de conectividad. Esto es lo que exige un modelo de este tipo:
· Conectividad automatizada de microservicios: las aplicaciones deben poder descubrirse y conectarse entre sí a través de nubes de forma automática y segura, sin necesidad de configuraciones manuales, ediciones YAML o envíos de tickets. Los desarrolladores deberían poder centrarse en la innovación en lugar de en la creación de redes.
· Abstracción de la red subyacente: la conectividad debe seguir a la aplicación, no al revés. La abstracción de las configuraciones de red garantiza que las aplicaciones puedan moverse a través de entornos de nube pública, privada o híbrida sin interrumpir la comunicación ni requerir un costoso recableado.
· Seguridad integrada en el nivel de aplicación: en entornos distribuidos, la seguridad perimetral tradicional ya no es suficiente. Un modelo de confianza cero integrado directamente en la capa de aplicación ayuda a garantizar que solo los servicios autorizados puedan comunicarse, independientemente de la red subyacente o la ubicación.
· Portabilidad entre entornos y coherencia de políticas: a medida que las aplicaciones escalan, migran o se refactorizan, sus políticas de conectividad deben permanecer intactas. Esto reduce el tiempo de inactividad, elimina las reconfiguraciones propensas a errores y acelera la adopción de la nube y los esfuerzos de modernización.
Este cambio no se trata solo de tecnología; se trata de desbloquear la agilidad y la resiliencia. Las empresas que adoptan un modelo de conectividad centrado en aplicaciones se pueden desplegar y adaptar más rápido y de forma más segura, sin verse frenadas por cuellos de botella en la infraestructura.
Necesita una solución diseñada con una mentalidad centrada en las aplicaciones. IBM Hybrid Cloud Mesh ayuda a eliminar la fricción entre los equipos de desarrollo e infraestructura al abstraer la complejidad de la red y automatizar la conectividad de servicio a servicio. Permite una comunicación segura y basada en políticas entre microservicios, ya sea que se desplieguen on-prem, en nubes públicas como AWS, Azure o Google Cloud Platform (GCP) o a través de clústeres de Kubernetes.
Con capacidades integradas de confianza cero, IBM Hybrid Cloud Mesh garantiza que solo los servicios autorizados puedan comunicarse, mientras que la aplicación dinámica de políticas se adapta en tiempo real a medida que las aplicaciones se mueven, escalan o cambian. Esta solución puede ayudarle a lograr despliegues más rápidos, costos operativos reducidos y seguridad constante en todos los entornos.
Proporciona conectividad de aplicaciones en entornos híbridos en cuestión de minutos
Automatice el aprovisionamiento y la orquestación de redes en la nube para simplificar la migración, mejorar la agilidad y garantizar operaciones sin interrupciones.
IBM Instana Observability automatiza el descubrimiento de aplicaciones, la supervisión, el seguimiento y el análisis de la causa principal para entornos de microservicios.
IBM Turbonomic es un software de gestión de recursos de aplicaciones que utiliza IA para optimizar el rendimiento, el costo y el cumplimiento de los entornos multinube. Está disponible como SaaS o para autoalojamiento.