El objetivo del modelado de datos es ilustrar los tipos de datos utilizados y almacenados dentro del sistema y las relaciones entre estos tipos de datos. También describe las formas en que se pueden agrupar y organizar los datos, junto con sus formatos y atributos.
Los modelos de datos se crean en función de las necesidades empresariales. Las reglas y los requisitos se definen por adelantado a través de la retroalimentación de los stakeholders de la empresa para que puedan incorporarse al diseño de un nuevo sistema o adaptarse en la iteración de uno existente.
Los datos se pueden modelar en varios niveles de abstracción. El proceso comienza con la recopilación de información sobre los requisitos comerciales de los stakeholders y los usuarios finales. Estas business rules se traducen luego en estructuras de datos para formular un diseño de base de datos concreto. Un modelo de datos puede compararse con una hoja de ruta, un proyecto técnico o cualquier diagrama formal que facilite una comprensión más profunda de lo que se está diseñando.
El modelado de datos utiliza esquemas estandarizados y técnicas formales. Este enfoque proporciona una forma común, coherente y predecible de definir y gestionar los recursos de datos en toda una organización, o incluso más allá.
Idealmente, los modelos de datos son documentos vivos que evolucionan junto con las cambiantes necesidades del negocio. Desempeñan un papel importante en el soporte de los procesos del negocio y en la planificación de la arquitectura y estrategia de TI. Los modelos de datos se pueden compartir con proveedores, socios o colegas de la industria.