Gestionar datos es como correr un maratón. Muchos factores determinan el resultado final, y es un proceso largo. Sin embargo, supongamos que un corredor tropieza y se lastima el tobillo en esa primera milla. En ese caso, no completará con éxito el maratón. Del mismo modo, si los datos no se monitorean tan pronto como la ingestión, el resto del pipeline se verá afectado negativamente.
¿Cómo podemos garantizar la gobernanza de datos durante esta primera milla del recorrido de los datos?
Los datos ingresan al proceso desde diversas fuentes: API externas, envíos de datos de proveedores externos, extracción de una base de datos y otras. El monitoreo de los datos en los puntos de ingestión garantiza que los ingenieros de datos puedan obtener una observabilidad proactiva de los datos que entran.
Esto les permite gestionar y arreglar datos para cerciorar que el proceso sea saludable y fiable desde el principio.
Al obtener una observabilidad proactiva de los pipelines de datos, los ingenieros de datos pueden:
- Confíe en los datos
- Identificar fácilmente los puntos de ruptura
- Arreglar rápidamente los problemas antes de que lleguen al almacén o panel