La caza de amenazas es importante porque ayuda a las organizaciones a reforzar su postura deseguridad contra el secuestro de datos (ransomware), amenazas internas y otros ataques cibernéticos que de otro modo podrían pasar desapercibidos.
Mientras que las herramientas de seguridad automatizadas y los analistas vigilantes de los centros de operaciones de seguridad (SOC) pueden detectar la mayoría de las amenazas de ciberseguridad antes de que causen daños importantes, ciertas amenazas sofisticadas pueden eludir estas defensas.
Cuando un actor malicioso entra en un sistema, puede acechar durante semanas o incluso meses antes de ser descubierto. Según el Informe del costo de una filtración de datos de IBM, en promedio toma 194 días identificar que se ha producido una filtración de datos. Mientras tanto, los atacantes sustraen datos y roban credenciales para desbloquear más acceso.
¿Cuánto daño pueden causar estas amenazas potenciales? Según el Informe del costo de una filtración de datos, la filtración promedio le cuesta a una empresa 4.88 millones de dólares. Cuanto más tiempo transcurra entre el acceso inicial y la contención, mayor puede ser el costo para la organización.
La caza de amenazas eficaz implica que los equipos de seguridad busquen de forma proactiva estas amenazas ocultas. De este modo, las organizaciones pueden descubrir intrusiones e implementar medidas de mitigación mucho más rápido, reduciendo así el daño que pueden causar los atacantes.