Los clasificadores Naïve Bayes funcionan de manera diferente en el sentido de que operan bajo un par de suposiciones clave, lo que les valió el título de "naïve" o "ingenuos". Asume que los predictores en un modelo Naïve Bayes son condicionalmente independientes o no están relacionados con ninguna de las otras características del modelo. También supone que todas las características contribuyen por igual al resultado. Si bien estas suposiciones a menudo se violan en escenarios del mundo real (por ejemplo, una palabra posterior en un correo electrónico depende de la palabra que la precede), simplifica un problema de clasificación al hacerlo más manejable desde el punto de vista computacional. Es decir, ahora solo se requerirá una única probabilidad para cada variable, lo que, a su vez, facilita el cálculo del modelo. A pesar de esta suposición de independencia poco realista, el algoritmo de clasificación funciona bien, especialmente con tamaños de muestra pequeños.
Con esa suposición en mente, ahora podemos reexaminar más de cerca las partes de un clasificador Naïve Bayes. Al igual que el teorema de Bayes, este utilizará probabilidades condicionales y previas para calcular las probabilidades posteriores mediante la siguiente fórmula: