Desde muy joven, Gian-Luca Fenocchi estuvo inmerso en el ámbito de la tecnología debido a la carrera de su padre como ingeniero eléctrico. Esta exposición despertó su interés por la ingeniería, y a menudo se unió a su padre para maravillarse con sus proyectos. "Al crecer, siempre estuve expuesto a mucha electrónica, y siempre supe lo que estaba haciendo", recuerda Fenocchi. "Mientras estaba en casa, veía algunos proyectos en los que mi padre estaba trabajando. Me lo enseñaba y me resultaba interesante".
Siguiendo los pasos de su padre, Fenocchi se graduó en ingeniería eléctrica en el Imperial College de Londres. Durante sus cuatro años en la universidad, Fenocchi desarrolló un gran interés por el software y la robótica. En su tercer año, participó en un proyecto de consultoría con IBM, donde aprendió sobre el programa IBM SkillsBuild e hizo cursos como Design Thinking e IBM watsonx Machine Learning Essentials.
Durante este proyecto, Fenocchi recibió el encargo de construir una mascota robótica, diseñada específicamente para introducir la inteligencia artificial a la población de edad avanzada en un formato reconfortante y familiar: un perro. Para ayudar a facilitar la interacción entre el robot y sus usuarios, Fenocchi integró IBM watsonx Assistant en el diseño, lo que permitió a los usuarios comunicarse eficazmente con él. Esta capacidad permitió a las personas mayores preguntar sobre diversos temas, reproducir música y escuchar actualizaciones de noticias. Dice que explorar IBM SkillsBuild le ayudó a innovar durante este proceso al facilitar el pensamiento innovador mientras aprendía a aprovechar los datos.