IBM, al igual que otras empresas, se enfrenta a posibles riesgos y costes relacionados con el clima, como los derivados del aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, los cambios prolongados de temperatura, las nuevas normativas que afectan a los productos de hardware y a los centros de datos, los impuestos sobre las emisiones de carbono y el aumento de la información medioambiental solicitada o exigida por los clientes, los organismos reguladores y otras entidades.
Como parte de la revisión anual exhaustiva de riesgos empresariales de IBM, la dirección evalúa la importancia de los riesgos medioambientales y relacionados con el clima, incluidos los riesgos físicos y de transición a lo largo de nuestra cadena de valor, y los gestiona en consecuencia.
Como parte de esta evaluación, utilizamos el análisis de escenarios para evaluar los riesgos físicos que afectan a las instalaciones y propiedades de IBM, y evaluamos cuantitativamente los riesgos de transición pertinentes.
No prevemos que los riesgos relacionados con el clima ni el cumplimiento de las leyes y normativas medioambientales tengan un efecto desproporcionado en nuestra empresa ni en nuestra situación financiera, resultados de explotación y posición competitiva.
Para abordar y gestionar estos riesgos de forma estructurada y coherente, IBM integra las consideraciones medioambientales en sus operaciones a través de un sistema global de gestión medioambiental (EMS). Nuestro EMS proporciona un marco estructurado para reducir los impactos medioambientales, ayudar a garantizar el cumplimiento normativo y aumentar la eficiencia operativa.
Nuestra política medioambiental corporativa constituye la base estratégica del EMS y orienta la gestión del rendimiento medioambiental en toda la empresa. Nuestro EMS abarca el diseño de productos de hardware, la fabricación, los centros de datos, el software, las operaciones con inmuebles, las compras, la logística, los servicios de recuperación de activos y los servicios empresariales.
Al integrar los requisitos medioambientales en las operaciones diarias, el sistema mejora los resultados medioambientales a la vez que crea valor empresarial a largo plazo, reduce el riesgo, aumenta la eficiencia en el uso de los recursos y refuerza la resiliencia operativa.
IBM mantiene la certificación según la norma ISO 14001 para Sistemas de Gestión Medioambiental desde 1997. Nuestro Programa de Gestión Energética forma parte integral de nuestro EMS global, y también certificamos dicho sistema según la norma internacional ISO 50001 para sistemas de gestión energética.
Aunque la huella operativa necesaria para ofrecer los productos y servicios de IBM no suele tener un impacto medioambiental significativo, mantenemos un enfoque riguroso en materia de gestión medioambiental como componente fundamental de unas operaciones empresariales responsables.
Estamos trabajando para alcanzar nuestro objetivo de cero neto de emisiones de gases de efecto invernadero en nuestras operaciones para 2030 mediante iniciativas continuas de eficiencia energética y la compra de electricidad renovable. Estos esfuerzos reducen los costes operativos y mejoran la eficiencia de la infraestructura que da soporte a nuestros clientes.
Nuestro enfoque para la prevención de la contaminación se centra en evitar la generación de residuos en su origen. Este enfoque reduce tanto el impacto medioambiental como el riesgo operativo.
Aplicamos un enfoque precautorio a los materiales que utilizamos en nuestros productos y procesos, esforzándonos por seleccionar materiales que sean seguros para el uso previsto y que tengan el menor impacto posible en el medioambiente.
Nuestros programas de gestión de sustancias químicas, diseño respetuoso con el medioambiente y prevención de la contaminación respaldan la calidad de los productos, el cumplimiento y la innovación responsable.
Aunque nuestras operaciones no suelen requerir un uso intensivo de agua, mantenemos nuestro compromiso con la preservación de los recursos hídricos y la protección de las cuencas hidrográficas. Una gestión proactiva del agua contribuye a garantizar la resiliencia de las operaciones en todas nuestras instalaciones a nivel mundial.
El programa DfE de IBM integra consideraciones medioambientales relacionadas con el ciclo de vida en el desarrollo de productos, desde el diseño hasta la gestión al fin de vida útil. El programa orienta la durabilidad de los productos, la eficiencia energética, la selección de materiales, la reparabilidad, la reciclabilidad, la reutilización y el tratamiento responsable al fin de vida útil.
Estos objetivos se integran en el proceso de desarrollo de hardware de IBM a través de normas internas, especificaciones de productos y requisitos operativos.
Global Assets Recovery Services (GARS), Technology Life Cycle Services y Global Logistics de IBM colaboran para volver a comercializar, reasignar, reacondicionar, refabricar y recuperar piezas de activos de segunda mano, en régimen de arrendamiento y propiedad de los clientes, a la vez que ofrecen un reciclaje respetuoso con el medioambiente cuando la reutilización ya no es posible. En conjunto, estas iniciativas conservan los recursos, reducen los residuos y favorecen la recuperación del valor de los activos a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.
Aunque nuestros impactos operativos directos son limitados, apoyamos la biodiversidad a través de nuestra colaboración desde hace muchos años con el Wildlife Habitat Council; 4 centros de IBM obtuvieron la Certificación de Conservación del WHC en 2025 y se mantienen más de 65 jardines para polinizadores en todo el mundo.
Las métricas de rendimiento medioambiental de estos programas pueden consultarse en nuestra página de Datos y políticas y en nuestra página de Energía y emisiones.
Muchas jurisdicciones (países, estados, provincias o ciudades) exigen a los fabricantes que creen programas para el reciclaje gratuito de determinados equipos electrónicos (por ejemplo, ordenadores personales, monitores de ordenador y accesorios relacionados, etc.) que hayan fabricado y vendido.
IBM participa en diversos programas de recogida para el reciclaje de productos, baterías o embalajes, los cuales varían según la normativa local. Para obtener más información sobre la recogida y el reciclaje en su zona, visite los programas de recogida de productos de IBM.
Previa solicitud, y de conformidad con el artículo 15 de la Directiva 2012/19/UE de la UE sobre residuos de equipos eléctricos y electrónicos (RAEE) y sus respectivas transposiciones a la legislación nacional de los Estados miembros de la UE, IBM proporcionará información a las empresas de reciclaje de conformidad con la “Guía de posición conjunta de EICTA, CECED, AeA y EERA sobre la aplicación del artículo 15 de la Directiva 2012/19/UE relativa a la información para las instalaciones de tratamiento”.
IBM ha puesto en marcha un programa para la devolución de determinadas tarjetas coprocesadoras criptográficas de IBM. La ficha informativa de Mercury incluye información sobre este programa y los números de referencia de las tarjetas a las que se aplica.
Póngase en contacto con prodinfo@us.ibm.com para obtener más información sobre la devolución de estas tarjetas.
Las métricas cuantitativas que reflejan los resultados de IBM en materia de circularidad, como la reutilización, la reventa y el reciclaje de productos, se recogen en la página Datos y Políticas.