Determinar los objetos que no se han salvado es tan importante como determinar los objetos que el sistema ha salvado. El sistema puede no salvar un objeto debido a dos motivos básicos.
Cuando el sistema no puede salvar un objeto, se salta dicho objeto y graba una entrada en las anotaciones de trabajo. Es de suma importancia verificar las anotaciones de trabajo que el sistema ha creado mediante los procedimientos de salvar. Si ha de efectuar operaciones de salvar de gran volumen, conviene desarrollar un programa que copie las anotaciones de trabajo en un archivo y las analice.
Puede especificar OUTPUT(*OUTFILE) INFTYPE(*ERR) en los mandatos SAVLIB, SAVOBJ, y SAVCHGOBJ. Con esto se crea un archivo de salida que sólo contiene entradas para los objetos que el sistema no ha salvado. Consulte la ayuda en línea del mandato para obtener más información acerca de un mandato específico.
Verifique periódicamente la estrategia de salvar mediante los siguientes métodos:
Utilice la información de la descripción de objeto para determinar cuándo el sistema salvó el objeto por última vez. El método que utilice debe basarse en la estrategia de salvar. Si salva bibliotecas enteras, puede verificar la fecha de salvar correspondiente a cada biblioteca del sistema. Si salva objetos individuales, es necesario verificar la fecha de salvar correspondiente a los objetos de todas las bibliotecas de usuario.
Para verificar las fechas de salvar de las bibliotecas, puede realizar lo siguiente:
DSPOBJD OBJ(QSYS/*ALL) OBJTYPE(*LIB) +
OUTPUT(*OUTFILE) +
OUTFILE(biblioteca/archivo)
Puede utilizar una técnica similar para comprobar cuándo el sistema salvó por última vez los objetos de una biblioteca determinada.