Utilización de RAID

La matriz redundante de discos independientes (RAID) es un término que se utiliza para describir la técnica de mejorar la disponibilidad de datos mediante el uso de matrices de discos y diversas metodologías de escritura de datos.

Las matrices de discos son grupos de unidades de disco que funcionan conjuntamente para conseguir velocidades de transferencia de datos y E/S más altas que las proporcionadas por una sola unidad grande. Una matriz es un conjunto de varias unidades de disco más un controlador especializado (un controlador de matriz) que realiza un seguimiento de cómo se distribuyen los datos entre las unidades. Los datos de un archivo determinado se graban en segmentos en las distintas unidades de la matriz en lugar de grabarse en una sola unidad.

Las matrices también pueden proporcionar redundancia de datos para que no se pierdan datos si falla una sola unidad (disco físico) en la matriz. En función del nivel de RAID, los datos se duplican o se distribuyen.

Hay submatrices dentro de un subsistema de matriz. En función de cómo lo configure, un subsistema de matriz puede contener una o varias submatrices, también denominadas unidades lógicas (LUN). Cada LUN tiene sus propias características (nivel RAID, tamaño de bloque lógico y tamaño de unidad lógica, por ejemplo). Desde el sistema operativo, cada submatriz se ve como un único disco duro con su propio nombre exclusivo.

Los algoritmos RAID se pueden implementar como parte del software del sistema de archivos del sistema operativo o como parte de un controlador de dispositivo de disco (común para RAID 0 y RAID 1). Puede ejecutar estos algoritmos un procesador incorporado localmente en un adaptador RAID de hardware. Los adaptadores RAID de hardware generalmente proporcionan un mejor rendimiento que el RAID de software porque los procesadores incorporados descargan el procesador del sistema principal realizando los algoritmos complejos, a veces empleando circuitos especializados para la transferencia y la manipulación de datos.