Computación cognitiva o la inteligencia del universo digital

By 07/04/2016

Wolfram Rozas Director de desarrollo de negocio de Big Data en IBM

Wolfram Rozas
Director de desarrollo de negocio de Big Data en IBM

La progresiva digitalización de nuestra sociedad ha creado el nuevo recurso natural de las empresas: la información. Cada día las organizaciones y personas generamos 2.500 millones de gigabytes de datos, lo que hará que el universo digital alcance en pocos años los 44 zettabytes de datos (equivalentes a 1.600 millones de años de vídeo de alta definición).

¿Cómo pueden las empresas aprovechar todo el conocimiento que hay en ese inmenso universo? Nuestra mente es incapaz de abarcar tales dimensiones; la tecnología tradicional tendría cierta escalabilidad, pero se vería también limitada, dado que puede procesar inmensos volúmenes de datos, pero sólo estructurados, es decir, sólo aquellos que estén ordenados en una base de datos. ¿Qué pasa con el resto de los datos (imágenes, archivos de audio…) que nuestra mente sí puede entender pero que para los sistemas tradicionales son invisibles?

Necesitamos entonces nuevos sistemas con capacidades cognitivas similares a las de las personas para analizar la información en todos sus formatos: sistemas que entiendan el lenguaje natural de las personas, el lenguaje de los libros; sistemas que escuchen y entiendan las redes sociales, sistemas que vean e interpreten una radiografía o un informe médico… Y que lleguen a conclusiones en tiempo real y con un altísimo grado de fiabilidad.

¿Existen estos sistemas con capacidades cognitivas? Sí, y están abriendo una nueva era de la computación. No sólo por su capacidad para procesar, entender y analizar el universo de datos, sino porque la tecnología permite ya que sean capaces de interactuar con las personas de una forma más natural al entender el lenguaje y, lo más importante, al aprender de la experiencia. Esto posibilita que se establezca una relación simbiótica hombre-máquina en la que los sistemas colaboren con los profesionales para ampliar sus capacidades intelectuales. La primera versión comercial de esta tecnología es IBM Watson, fruto de décadas de trabajo de IBM, en colaboración con algunas de las universidades y centros de investigación más importantes del mundo.

Un ejemplo muy ilustrativo de las nuevas capacidades de los sistemas cognitivos y de cómo colaboran con las personas e interactúan de una forma más natural son las aplicaciones de IBM Watson Health. Cada año se publican 100.000 artículos médicos; leer esta cantidad de información es imposible para un ser humano, pero no para IBM Watson. Además, con el rápido aumento de dispositivos de hábitos saludables y médicos conectados, implantes y otros sensores que recopilan información en tiempo real, una persona puede generar de media más de un millón de gigabytes en datos relacionados con su salud durante toda su vida (lo que equivale a más de 300 millones de libros). Sin embargo, hoy en día resulta difícil conectar tanta cantidad de información, en constante crecimiento, con las fuentes utilizadas tradicionalmente en la investigación médica. Pero Watson sí puede, al ser una plataforma global de información segura y escalable.

Todos estos datos pueden resultar abrumadores tanto para proveedores del sistema sanitario como para pacientes, pero también supone una oportunidad sin precedentes para transformar la manera en que gestionamos la sanidad. Necesitamos mejorar el aprovechamiento y análisis de toda esta información en tiempo real en beneficio de los pacientes y el bienestar general.

Ninguna tecnología puede predecir el futuro, pero utilizando la analítica cognitiva para examinar los datos en tiempo real, los directivos podrán hacer una estimación del futuro con un gran nivel de confianza. Esto marcará la diferencia desde este mismo momento.

Este artículo apareció por primera vez el 22 de marzo de 2016 en el blog de Futurizz.

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