¿Dónde corre su nube?

By | 2 minute read | mayo 3, 2017

En los últimos meses, los líderes de negocio han intensificado los debates sobre cómo la computación en la nube va a afectar a sus empresas. Y comenzaron a cuestionarse si es mejor elegir una nube pública o privada.

Hoy en día, estamos viendo la transformación digital dando paso a los negocios cognitivos. Estamos hablando de una nueva era que requiere una infraestructura capaz de sintetizar grandes cantidades de datos extraídos de un gran entorno tecnológico.

Las actuales demandas del mercado de soluciones como movilidad y redes sociales exigen a las empresas tener la capacidad de reaccionar en tiempo real. El 91% de los usuarios de smartphones mantienen sus dispositivos al alcance de la mano todo el tiempo, pues un usuario común verifica su dispositivo más de 100 veces por día. Y con más de 9,5 millones de dispositivos conectados en el mundo, el dispositivo móvil ha generado no solo nuevas oportunidades, sino también nuevos desafíos para las empresas, que necesitan tener su infraestructura disponible 24×7, sin interrupciones. Junto a esas nuevas demandas, aumenta también la complejidad para integrar la información que proviene de sistemas legados, con la información que posiblemente resida en una nube pública o privada.

Los ambientes de TI eficientes y resilientes están compuestos por servidores y sistemas de almacenamiento inteligentes que permiten a las distintas áreas y equipos dentro de la empresa compartir información, realizar transacciones seguras y generar insights en tiempo real, con alta capacidad de respuesta a la creciente complejidad del mundo actual: conectado y en la nube.

Para los negocios digitales e impredecibles, los modelos de nube híbrida combinan los mejores elementos de la nube pública con la nube privada. La empresa puede hacer evolucionar sus activos de TI existentes y al mismo tiempo emplear en forma selectiva otras formas de computación en la nube, con el objetivo de dar soporte a una mayor flexibilidad y acelerar la innovación en los negocios.

Acostumbro a decir que la nube no corre en la nube. Por eso, es fundamental tener una infraestructura de TI eficiente, disponible y segura. Solo así se podrá garantizar una gestión consolidada, eficaz, dinámica e integrada con las soluciones de computación, almacenamiento y red.

El líder de TI hoy en día juega un papel crucial en la estrategia de la empresa. Tomar las decisiones correctas, apostando por la innovación, la flexibilidad y la seguridad, sin duda le ayudará a sobrevivir la imprevisibilidad y diferenciarse en el mercado.