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Red Inteligente

La electricidad siempre fue la energía de los computadores. Ahora, con las redes inteligentes, la computación está devolviendo el favor.

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Comercio más inteligente. Una terapia para el comercio minorista. Conozca más aquí.

 

Conversaciones para un planeta más inteligente. Energía más inteligente para un planeta más inteligente.

Durante gran parte del último siglo, nuestras redes de suministro eléctrico representaron una maravilla de la ingeniería de la época moderna y un símbolo global del progreso. La electricidad barata y abundante que proporcionaban cambió el funcionamiento del planeta, llenando los hogares, las calles, las ciudades y los pueblos de energía.

Pero las redes de suministro eléctrico de hoy en día reflejan un tiempo en el que la energía era barata, en el que su impacto en el medio natural no era una prioridad y en el que los consumidores ni siquiera formaban parte de la ecuación. Entonces, el sistema eléctrico podía estar centralizado, gestionado de cerca y suministrado por un número relativamente pequeño de grandes plantas eléctricas. Estaba diseñado para distribuir electricidad en una sola dirección, no para gestionar una red global dinámica de demanda y suministro de energía.

Como resultado de las ineficacias de este sistema, las redes de suministro del planeta resultan poco económicas. Con poco o nada de inteligencia para equilibrar las cargas o supervisar los flujos eléctricos, cada año se pierde la electricidad suficiente para abastecer a la India, Alemania y Canadá durante todo un año. Sólo con que la red de suministro de EE.UU. fuera un 5% más eficiente, eso sería como eliminar permanentemente las emisiones de gas de efecto invernadero y el combustible de 53 millones de coches. Cada día se gastan miles de millones de dólares generando energía que nunca llega a una simple bombilla.

Por suerte, nuestra energía puede convertirse en inteligente. Se puede gestionar como el complejo sistema global que es.

Ahora podemos instrumentalizarlo todo desde el contador que tenemos en casa hasta las turbinas de las plantas y la red en sí. De hecho, el sistema de suministro inteligente en realidad se parece mucho más a Internet que a una red de suministro tradicional. Puede estar vinculado a miles de fuentes energéticas, incluidas las más medioambientales como el viento y el sol. Toda esta instrumentación genera nueva información, que los analistas avanzados pueden convertir en conocimiento, de forma que se puedan tomar las mejores decisiones en tiempo real. Decisiones de las personas y las empresas sobre cómo pueden cambiar su consumo. Decisiones de las compañías de suministro sobre cómo mejorar la gestión de las cargas. Decisiones de los gobiernos y las sociedades sobre cómo preservar nuestro medio ambiente. Todo el sistema puede ser más eficiente, fiable, adaptable... inteligente.

Los proyectos de redes de suministro inteligentes ya están contribuyendo a que los consumidores ahorren un 10% en sus facturas y reduzcan los picos de demanda en un 15%. Imagine los ahorros potenciales cuando esto se amplíe a empresas, agencias gubernamentales y universidades. Expertos industriales y científicos de IBM trabajan en soluciones energéticas inteligentes como estas en todo el planeta. Colaboran con empresas de suministro a nivel mundial para acelerar la adopción de redes inteligentes para que sean más fiables y ofrecer a los clientes un mejor uso de la información. Estamos trabajando en siete de los 10 proyectos de gestión de contadores automatizados más grandes del planeta. Además, estamos investigando cómo convertir millones de futuros vehículos eléctricos en un sistema de almacenamiento distribuido, de forma que el exceso de energía pueda aprovecharse y devolverse al sistema.

Nuestras redes de suministro eléctrico pueden volver a ser un símbolo de progreso, si se incorpora inteligencia a todo el sistema. Así podremos construir un planeta más inteligente.




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